Opiniones

Marco Negredo

Nuestro plato a los pies de los bancos

Estamos acostumbrados a la voracidad del sistema financiero, ese agujero sin fondo que se lleva nuestros euros con comisiones e intereses tanto al hacer una transferencia, un ingreso en cuenta o pedir un préstamo. El afán de lucro de los bancos infló una burbuja inmobiliaria hasta que estalló salpicando a quienes menos culpa tenían. Y llegaron los impagos de cuotas y los bancos se quedaron con las viviendas y dejaron a las familias en las calles.

Pero los bancos necesitaban más, abrieron la boca y encontraron al Gobierno del PP dispuesto a satisfacer sus deseos. Inyectaron dinero público, ese tuyo y mío que queremos que se destine a sanidad, educación o infraestructuras, pero que va directo a tapar los desfases especulativos de unos pocos.

El Gobierno de Rajoy, pendiente de las peticiones, se enmarañó en palabras, discursos e intervenciones, para decir y desdecir que no habría rescates, pero el rescate llegó, una tarde, en fin de semana y de puntillas, pero claro y directo. Europa nos tendrá que dejar dinero porque los bancos no comen, engullen.

Alimentar a las fieras tiene un coste muy alto y lo volveremos a pagar tú y yo. Y esta vez lo haremos con la medida más antisocial que existe, la subida del IVA de los productos básicos. Estarán tranquilos quienes compren rolex o porches, pero que tiemblen las familias bajoaragonesas que ya lo están pasando mal. Recuerdo ahora aquel Partido Popular que prometía en octubre de 2011 que no subiría el IVA, claro, eran elecciones.

Subir el precio de la leche, del pan, de los pañales… es un insulto, es el descaro de decir que la vida de las personas no importa. Hay derechos y servicios básicos, como la educación o la sanidad, que son la base de una sociedad pero hay otros derechos que son más que eso: la alimentación, la ropa, la vivienda, son la base de la dignidad de las personas y hasta en eso se araña.

Y mientras todo esto ocurre, el Gobierno de Aragón, PP-PAR, callado. Mantiene un silencio peligroso mientras asiente con vehemencia los dictados de Madrid y va mordisqueando las políticas sociales de Aragón. Entidades a las que no paga, recortes en los presupuestos, precarización de los servicios… todo sea por el ahorro, aunque sea para poner la hucha en el plato de plata que se le sirve a las entidades financieras.

Por si no fuera suficiente, tenemos que aguantar que sigan repitiendo que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades para echarnos la culpa. Oír para creer.

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