
El PP se ha inventado una nueva reforma que supone un ataque al autogobierno y a las competencias de Aragón en una materia tan sensible como la laboral.. El Gobierno de Aragón, ya no decidirá si autoriza o desautoriza los EREs. La desaparición del control previo y la autorización administrativa deja libertad absoluta a los empresarios para poder despedir como quieren y sin necesidad de llegar a acuerdos con la parte social, lo que incentivará el cierre de empresas y las estrategias de deslocalización industrial. Respecto a los EREs extintivos de carácter colectivo, lo mismo para uno de suspensión del contrato o reducción de la jornada, transcurrido el período de consultas el empresario remitirá a los representantes de los trabajadores y a la autoridad laboral la decisión final que haya adoptado (sea con acuerdo o sin él) y las condiciones del mismo, notificándola individualmente a los trabajadores afectados. Esto deja libertad a la empresa para despedir sin acuerdo y con 20 días, afecta seriamente a la acción sindical y elimina la autorización administrativa del Gobierno de Aragón en los expedientes de extinción de empleo. A ello sólo le falta reducir la indemnización del despido improcedente o incluir el despido por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción en el sector público.
Además se abre la puerta al despido libre al crear un nuevo contrato indefinido, para empresas de menos de 50 trabajadores, que podrá extinguirse durante su primer año de duración sin indemnización, aviso o motivo alguno, sólo por la simple voluntad del empresario. Sin ninguna duda, es una especie de contrato temporal sin causa.
Sin embargo, las cifras del paro en Aragón aumentan, 2.160 nuevos desempleados en el mes de febrero, haciendo un total de 107.913 personas sin empleo. Son necesarias medidas concretas para la creación de empleo por parte del Gobierno de Aragón. Si al final sale adelante la Reforma, poniendo trabas a las Comunidades Autónomas, será imposible llevar a cabo las medidas y, desde Madrid aún menos. Ya sabemos que no somos “prioridad”. Mi buen amigo y alcalde de Escucha, Javier Carbó, dice que el único empleo con futuro en nuestras comarcas es el de enterrador. Ese es nuestro futuro.
