Nos encontramos en unos días frenéticos, locos. Todos los políticos han decidido que la mejor manera de conquistar nuestros votos, es patear las calles, los barrios, hablar con nosotros, darnos regalos como si fuésemos amigos recientes. Han aterrizado en el pueblo llano con comunicados breves y acompañamiento musical, a través de coches, trenecitos, furgonetas llevando en ellos posters de personas bien trajeadas, sonrientes, buscando hipnotizarnos con machacones mensajes que tratan de convencernos que sus planes y proyectos de futuro son los mejores, que si les negamos apoyo el día 22 nuestra ciudad seguirá en el fracaso económico, social, cultural y político, y todas las demás ciudades se reirán de Alcañiz.
A mí personalmente estas fechas se asemejan a una gran carrera de Fórmula 1. Las distintas escuderías son las fuerzas de la izquierda, derecha y centro. Los candidatos son los pilotos. El público son los votantes. La duración de la carrera, los días que faltan para el cierre de campaña e incluso el día del voto. La emoción está lógicamente en las encuestas de televisión, radio e internet, que dirán cómo van I.U, PSOE, PP, PAR, en el ayuntamiento de nuestra población. Las entrevistas que igualmente se realizarán antes de que se sepan los triunfadores y perdedores de la noche electoral, nos pondrán más nerviosos, pues veremos que las caras risueñas que aparecen en los posters, se cambiarán por nervios e incertidumbre. Unos esperarán a que el PSOE e IU sigan gobernando, es decir les ofrecerán otra ocasión de demostrar que no se equivocaron, otros querrán que la derecha, PP-PAR, retornen al lugar que no debieron abandonar, la alcaldía. Hasta que crucen la meta los ganadores tendremos que ver a nuestro querido pueblo convertido en un campo de batlla política. Ojalá después de este martirio los que les demos mayoritariamente nuestro voto, nos convenzan con palabras y hechos de que todavía Alcañiz se merece ser un lugar más admirado, estimado y querido por el mundo entero.
