
Lo público
Leo con pena que un centro como El Frago va a cerrar, o mejor dicho, lo van a privatizar.
Por si alguien no sabe de qué hablo, es el único centro público en Aragón en el que se tratan los problemas de adicciones (alcohol, drogas…)
De él pueden hablar las personas que han pasado por allí para salir del mundo de las adicciones. Los estupendos profesionales que se ocupan de ellos van a ser sustituidas por “voluntarios”. No dudo de las buenas intenciones de estos voluntarios, pero nunca podrán ser sustitutos de profesionales preparados que han demostrado los buenos resultados de su trabajo.
¿Qué será de los que tienen el tratamiento a medias? ¿Los van a mandar a casa sin más? En El Frago han recuperado muchas vidas. Personas que llegaron sin esperanza y que salieron con ella. Esperanza de una vida sin depender de nada, una vida normalizada, con perspectiva de futuro.
Nos van a dejar sin nada. Sólo quedará la caridad. Y cada vez que pienso en ello veo a las “señoras de toda la vida”, dando limosna, cubiertas con pieles carísimas, y dejando que las monedas caigan desde lo alto para que hagan mucho ruido y diciendo eso “tome, buen hombre, no se lo gaste en mujeres y vino”, pero poniendo cara de asco, porque los pobres sin casa, con problemas de adicciones y sin trabajo pues como que huelen hasta mal…
La caridad me parece bien si alguien la quiere ejercer, pero yo lo que quiero son servicios públicos de CALIDAD, no de caridad.
Quiero hospitales públicos, escuela pública, servicios sociales públicos. Necesito que me expliquen que si lo público es deficitario, por qué narices, empresas que quieren ganar dinero, están haciendo cola para hacerse con estos servicios y a cambio de qué. Nadie en su sano juicio se mete en un negocio ruinoso sabiéndolo de antemano.
Este comentario va para una muy querida amiga… ella ya sabe por qué.
