Opiniones

Raúl Vallés. Ganancia de pescadores

Las manifestaciones estudiantiles (en “río revuelto”) que han tenido lugar  en Barcelona, vienen a demostrar lo sabido desde hace tiempo: que en  manifestaciones pacíficas y con reivindicaciones justas, intervienen  agitadores violentos, con ideología de ultraizquierda, y esas manifestaciones devienen un verdadero caos.
En diversas televisiones pudo verse el modus operando de esos individuos: En sus mochilas portan bengalas, cuya función esencial, en los barcos y buques, es pedir auxilio, o cuando un montañero se ha extraviado,  es lamentable que su uso haya degenerado. Una bengala, tras ser activada e introducido en un contenedor, hace que un contenedor arda de manera incontrolable. Lo mismo puede decirse de los automóviles u otro lugar.
Neutralizar a estos violentos resulta difícil, ya que conocen el recorrido de la manifestación, prenden fuego o destrozan escaparates muy por delante de la manifestación, desparecen y van  a otro lugar.
De todas formas, con algo de inteligencia, estrategia y táctica urbana, puede neutralizárseles y detenerlos. En mi opinión, los desmanes y destrozos producidos por estos individuos no habrían alcanzado la misma magnitud si las “fuerzas represoras” hubiesen sido Policías Nacionales, con uniforme gris o marrón. Los “mosos d’escuadra catalanes carecen de la experiencia –y algo de “mala leche”- que han tenido nuestros “grises” durante cuarenta años…

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