
El gobierno de Aragón Puso a Motorland en el mapa de Aragón, pero durante décadas no ha sabido ni ha querido poner a Alcañiz ni a Teruel en Aragón.
La provincia de Teruel, como en muchas ocasiones he denunciado, ha perdido todos los trenes que en los años de bonanza económica y alegría en el gasto se hubieran podido tomar, el partido regionalista que más ha calentado escaños en las áreas del poder ha hablado mucho, pero más bien no ha hecho nada para hacer de Teruel una provincia con un plan de progreso, un progreso del que no se podía prescindir, para que Teruel no siguiera perdiendo población que ahora ya no gotea, más bien es una fuga importante para un depósito muy pequeño.
Creían, o nos querían hacer creer, que la abundante inmigración que nos llegaba podía maquillar el problema, pero nada más lejos de la realidad, el parche del inmigrante disimulaba un poco la huída de la savia nueva que para poder prosperar ha tenido que formarse fuera, y buscar también fuera donde aplicar los conocimientos adquiridos.
Tenemos un gran déficit en población joven y preparada que ha tenido que emigrar, y a cambio hemos obtenido una pirámide de edad totalmente negativa, muchísimos ancianos y muy poca juventud. Todo ello, junto a un gran número de inmigrantes que se han ido por causa de la crisis, nos está dejando una provincia deshabitada, envejecida, y sin futuro.
Los sueños en Teruel siguen siendo sueños, y ni los sueños del Sr. Biel se han tornado realidad, porque el ramal de ferrocarril hasta Motorland no va a llegar, por motivos más que evidentes y lógicos.
Los regionalistas han descuidado las atenciones a la región, y se han preocupado mucho de generar un pequeño monstruito que reconozco como Zaragón, pozo de decantación que acoge muchos habitantes de Huesca y Teruel, y un gran mercado para las grandes superficies que están asfixiando a todo el comercio local de nuestras pequeñas ciudades.
Su discurso regionalista no ha quedado en otra cosa que no sea mucho ruido y parafernalia, sin haber hecho nada positivo durante décadas para que el equilibrio en el territorio se hubiera podido potenciar, evitando esas grandes diferencias entre una capital súper beneficiada, en detrimento de las zonas más discriminadas en lo negativo, y con menos futuro que nunca.
