
El aliento en la nuca
Pocos o ningún país en el mundo, han generado y están generando tal cantidad de noticias de cabecera en todos los informativos y primeras planas de los principales medios de comunicación escritos, hablados, o televisados. El problema radica tanto en su escandaloso número como en el contenido negativo, putrefacto, y corrupto de las mismas.
Somos la vergüenza del mundo mundial, el hazmerreír de las democracias honestas, al mismo tiempo que mal y peor ejemplo para las sociedades que avanzan por los senderos que con el trabajo, esfuerzo, imaginación, y ansias de mejorar, conforman el sector envidiado de países y economías emergentes que con su lucha diaria abandonan las miserias que durante años les han asolado.
Si el lector se para a meditar y analizar fríamente, y con perspectiva serena y lúcida, podrá observar sin ningún matiz para la duda que España se está hundiendo en el fango más profundo, del que no tenemos ni idea si algún día podremos salir, si es que salimos.
Las mentiras, patrañas, juego sucio, artes propias de truhanes, y sociedades creadas para el fraude, la corrupción, la explotación del obrero, la pérdida de derechos adquiridos, el derrumbe de la sanidad pública, la voladura controlada de la educación pública, junto con el desmantelamiento total de la investigación, son el pan diario de nuestros tristes amaneceres.
No hay sociedad en el mundo que pueda soportar por mucho tiempo tanta noticia negativa, ni siquiera que aun queriendo pueda creer las falsas noticias sobre la existencia irónica y ficticia de brotes verdes, cuando las cifras arrojan resultados que indican todo lo contrario.
La derecha española, por su desdichada pobreza mental y falta de carisma político desde siempre, ya habrá notado, y percibirá, el aliento en la nuca de todas la democracias avanzadas, que no pueden admitir en su percepción moral y ética, la falsedad, el engaño, y la deshumanizada y habitual costumbre de generar daño a la sociedad en muchas de sus degeneradas formas de gobernar.
Esta sensación la irán notando crecer, porque su forma de salvar a España de la crisis incumple todas las medidas eficaces para lograrlo de verdad.
