Todo en la naturaleza guarda un orden perfecto. Si observamos el efecto mariposa de nuestros actos, podremos comprender el porqué el río Guadalope a su paso por Alcañiz muestra este aspecto, con especial atención a la azud. Alcañiz así como otras pequeñas ciudades han crecido mucho. La demanda de agua es más grande. La de electricidad también y la térmica de Andorra necesita enormes cantidades de agua para funcionar y crear electricidad. En las tierras de secano, han metido kilómetros y kilómetros de regadíos. Cabe decir que los antiguos cultivos de secano son sustituidos por plantaciones a veces con semillas transgénicas y usando agroquímicos, para intentar sacar la máxima producción en el competitivo mercado mundial. Los almendros y otros árboles, así como muchas hectáreas de la zona esteparia alcañizana, son sustituidos por los monocultivos exigidos por el mercado. La biodiversidad disminuye, muchos animales ya no tienen donde anidar, los árboles y la vegetación desaparecen, la humedad también. Es un error pensar que un árbol se chupa el agua. Los árboles atraen la lluvia del cielo y la humedad del suelo hacia sus raíces. Con estas enormes extensiones de monocultivo regado, aunque llueva, eso lo he visto yo, se necesita muchísima agua. Por eso hacen el horrible recrecimiento del embalse de Santaolea. Una obra millonaria, de la que se embolsan las mejores partes accionistas poco conscientes. Y por los agricultores lo entiendo pero ¿merece la pena trabajar tanto para intentar ganar lo máximo si puede venir una pedregada y arruinar tu cosecha? Aunque mucho más tristemente importante es la destrucción gratuita de una parte de la tierra llena de vida y de biodiversidad, que no deja de ser nuestro hogar, y no una hipoteca que pagar. Y así, entre obras y toneladas de hormigón, entre fábricas, térmicas y molinos de viento, extensiones de cultivos agresivos y no sostenibles, ciudades del motor y un largo etc., la tierra sufre y el río Guadalope en Alcañiz, con especial atención a la azud donde nuestro pequeño río cabe por un agujero, está esperando fluir rico y abundante, y esperando a que los alcañizanos recuperen su dignidad como hijos de la Tierra y no se dejen tentar por las promesas de un falso progreso que sólo trae ruina y más ruina. Hay otras maneras de vivir sobre la tierra, y ese es nuestro próximo escalón en la escalera de la evolución. Existen energías libres descubiertas ya, bloqueadas por las corporaciones y estados, por poco tiempo ya. Existe sabiduría suficiente para solucionar los problemas que aquejan a esta, nuestra humanidad. Pero el sistema está lleno de trampas y tras sus verdades a medias, se esconden grandes mentiras. Ver o no ver, he ahí la cuestión.
