Opiniones

Santiago Sedeño

Mil veces una mentira nunca será una verdad

Esta semana nos vimos inundados informativamente hablando de la “Diada” y la cadena que se realizó a favor de la independencia de Cataluña. En primer lugar me gustaría recordarle al lector que es lo que se celebra, conmemora o recuerda y a partir de ese hecho desgranar un poco los acontecimientos.

Con la “diada”,  se conmemora la caída de Barcelona en manos de las tropas borbónicas al mando del duque de Berwick durante la Guerra de Sucesión Española el 11 de septiembre de 1714. Así, también se recuerda la consiguiente abolición de las instituciones catalanas tras la promulgación de los Decretos de Nueva Planta, en 1716.

Actuación realizada por Felipe V de Borbón para todos los territorios de la península, y que afectaban sobre todo a todos los territorios pertenecientes a la corona de Aragón y que a partir de entonces todos las regiones peninsulares se regirían bajo las leyes castellanas. Este hecho, no es la lucha entre Cataluña contra España, nada más lejos de la realidad, la corona de Aragón apostó por un bando y salio derrotada en una guerra entre dos monarcas extranjeros que querían optar al trono. Venció el bando borbónico e impusieron las leyes castellanas para poder ejercer el poder sin las trabas que ponían las leyes que existían en los diversos reinos y condados que integraban  la corona aragonesa, ya que cada uno tenía los suyos.  

Siempre he defendido y veo muy loable que todos los pueblos defiendan y rememoren su pasado y su historia, todos tenemos la nuestra y tenemos que sentirnos orgullosos de ella, en sus buenos tiempos y en sus malos, con sus luces y sus sombras. Lo que no es admisible es que desde los propios sectores de la docencia se incite a manipular unos acontecimientos para poder utilizarlos como bases ideológicas y manipuladoras de la población y eso sucede desde sectores tanto catalanistas como españolistas. Lo que fue, esta en los libros y legajos de la época y los amantes de la historia, sus investigadores y los docentes de estas materias tienen que superponer su integridad de educadores y eruditos de la materia por encima de intereses ideológicos tanto por un lado como por otro. Hasta que no seamos capaces de realizar esto, la historia solo será un mentirá más utilizada por el gobernante de turno para influir en las masas sobre su pasado y la creación de un sentir basado en engaños y falsas verdades.

Es cierto que al PP le interesa encender el nacionalismo españolista, y defender la unidad de la patria ante todo y ante todos para que no se hable de otras cosas. El primer episodio lo tuvimos con Gibraltar, ahora con Cataluña y cuando se termine este cartucho, se volverán a sacar otro de la manga para distraer al personal de lo realmente importante, que es la situación y financiación del principal partido de gobierno del estado. La reducción de la calidad de los servicios públicos de educación y sanidad o la bajada del poder adquisitivo de nuestros mayores. Niños pasando hambre, nuestros jóvenes cerebros teniendo que marchar fuera para ganarse el pan.

Y mientras tanto unos como otros se amparan en símbolos, banderas y doctrinas que no saben ni su significado para ocultar su ineptitud como gestores de los público y mantener a la población enfrentada unos contra otros, buscando un enemigo que es el causante de todos los males habidos y por haber para intentar tapar sus vergüenzas, chanchullos y malas praxis. En definitiva para poder seguir viviendo por encima de sus posibilidades mientras el pueblo les pagamos sus ideas faraónicas y que no aportan beneficio alguno al general sino, casualmente, siempre es por casualidad, a empresas amigas o dadores de cuantiosas donaciones o futuros  puestos de consejeros para los dirigentes políticos que engañan a su pueblo para seguir metiendo la mano en la caja. Y la historia, y los sentimientos de pertenencia a un colectivo son algo muy goloso y manipulable para esta casta, que hace lo que sea para poder seguir encaramados al poder y sin la menor intención de aceptar las responsabilidades de sus errores, cuando los cometen.

Pero claro, como dice un amigo, “En España, la gente opina de historia como si fuera de fútbol, cada uno tiene que dar su opinión e imponerla a todos los demás, aunque no tenga ni idea de lo que hablan.”

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