Opiniones

Santiago Sedeño

Sobres y artículos de opinión Esta semana es una de esas en las que uno se plantea si merece la pena involucrarse en política, aunque sea a nivel local, puesto que gran parte de la ciudadanía nos ve a todos por igual, tanto al concejal de un núcleo rural como al consejero de confianza del ministro de turno, puesto a dedazo, por supuesto.

En un lado esta el caso Bárcenas, presuntamente el ex tesorero del Partido Popular, pagó durante años sobresueldos en negro a parte de la cúpula del PP. Las cantidades que contenían los sobres oscilaban entre los 5.000 y los 15.000 euros mensuales. Parece ser que esta práctica fue habitual durante los casi 20 años que ejerció de gerente del partido. El dinero procedía de comisiones cobradas a constructoras y compañías de seguridad y de donaciones anónimas. ¿Y de dónde salían estas ingentes cantidades de dinero negro? El dinero para estos sobresueldos procedería del pago de comisiones por parte de constructoras tras recibir contratos públicos o a cambio de adjudicarles obras en las numerosas sedes que el PP tiene a lo largo y ancho de la geografía nacional. La segunda vía de financiación procedía de las compañías de seguridad que trabajaban para el PP o para administraciones públicas que controlaba la formación de centroderecha.

En el otro, esta el caso de Amy Martin o Irene Zoe Alameda, verdadero nombre de la columnista, resulta que era la expareja del cesado director de Fundación Ideas, instituto de pensamiento político español que trabaja en torno a las ideas y propuestas políticas del Partido Socialista Obrero Español. Esta escritora y artista está en el punto de mira por su implicación en el supuesto fraude en la corporación. Sus artículos para la fundación se pagaban, con dinero público con hasta 3.000 euros, ingresando en total 50.000. Además de otras subvenciones relacionadas con el cine, en cuatro años 122.000 euros en subvenciones del Ministerio de Cultura. O colocándola como directora del instituto Cervantes en Estocolmo, por el que cobraba más de 100.000 euros anuales. Destituyéndola por no cumplir las funciones que se esperaba de ella para dicho puesto.

Estos son los casos, lamentablemente cada día más habituales y casualmente sobre todo en los dos grandes partidos estatales. Esos que han convertido a sus representantes públicos  en una maquinaria que solo piensan en ellos mismos y su propia supervivencia. Otros, que en ocasiones se nos tacha de ilusos, entramos en este mundo de una manera más personal, más implicada, más desinteresada, sólo para pelear por intentar mejorar nuestro pueblo, hacer un lugar donde los vecinos sepan realmente como se gestionan sus ayuntamientos, miren cara a cara a los representantes y no desconfíen de sus intenciones, que sepan que únicamente son un vecinos más con ganas de implicarse y poner su tiempo, sus esfuerzo en la mejora de su localidad y defender injusticias y desmanes que día tras día, en nuestro país, que tenemos que sufrir a causa de nuestros representantes más cercanos y de otros lejanos y despreocupados de nuestras necesidades. Un ejemplo claro es el fracking, modelo de explotación de recursos que sus principales repercusiones son, la contaminación de aguas subterráneas, la fuga de fluidos para realizar dicha fracturación y el vertido incontrolado de aguas residuales. Los fluidos de fracturación contienen sustancias peligrosas y su reflujo contiene además metales pesados y materiales radiactivos procedentes del depósito. Pero claro si algunos consiguen beneficios, nos venderán hasta la saciedad sus supuestos beneficios, pero al final ese beneficio siempre es el mismo, €, y para los mismos y no para el pueblo.

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