
El Camino Francés
El Camino Francés es el itinerario con mayor tradición histórica y el más reconocido internacionalmente. Su trazado a través de la Península Ibérica quedó fijado a finales del siglo XI gracias a la labor constructiva y promocional de monarcas como Sancho III el Mayor y Sancho Ramírez de Navarra y Aragón, así como Alfonso VI y sus sucesores.
Con el paso de los siglos, y los avatares políticos y religiosos europeos, el itinerario físico del Camino Francés perdió peso especifico, y no será hasta finales del siglo XIX cuando surja un renovado interés por la temática jacobea, que continuará hasta la segunda mitad del siglo XX, con la progresiva recuperación del viejo itinerario, reconocido internacionalmente como uno de los símbolos históricos de la unidad europea.
El itinerario del Camino Francés, adquiere un trazado preciso en Francia a través de las cuatro vías principales ya descritas en el Codex Calixtinus. Tres de ésas rutas ( Paris-Tours, Vezelay-Limoges y Le Puy-Conques ) entran en España, tras cruzar los Pirineos por Roncesvalles, en Navarra, mientras la cuarta vía (Arlés- Toulouse) lo hace por el puerto de Somport y continúa hasta Jaca, en tierras de Aragón, y como todos conocemos, ambos Caminos se reunifican en Puente la Reina (Navarra). Desde allí, el Camino Francés mantiene un único itinerario que atraviesa, hacia Santiago localidades y Ciudades del norte de España tan significativas como Estella, Logroño, Santo Domingo de la Calzada, Burgos, Castrojeriz, Frómista, Carrión de los Condes, Sahagún, León, Astorga, Ponferrada, y Villafranca del Bierzo.
La Comarca del Bierzo, históricamente muy vinculada a Galicia, sitúa ya el Camino Francés en ésta Comunidad Autónoma,(Galicia) país que Aymeric Picaud detallaba así: “Abunda en bosques, es agradable por sus ríos, sus prados y riquísimos manzanos, sus buenas frutas y sus clarísimas fuentes, es rara en Ciudades, villas y labradíos. Escasa en pan de trigo y vino, abunda el pan de centeno y sidra, en ganado y caballerías, en leche y miel y en grandísimos y pequeños pescados de mar; es rica en oro y plata, en tejidos y pieles silvestres, y en otras riquezas, y sobre todo en tesoros sarracenos”. El peregrino del siglo XXI, podrá comprobar, a pié de ruta, lo que perdura y lo que ha cambiado de éste relato, a medio camino entre la realidad y la leyenda.
En el próximo capítulo, os describiré los itinerarios de los caminos en Galicia, y algunas puntualizaciones y consejos.
BUEN CAMINO
