
Cartas desde Irlanda (10)
El pasado martes, la gallega puso fin a sus días en Irlanda. Volvió a España, a su querido Carballo, el pueblo que la vio nacer. Fue un poco triste porque pasó todo muy rápido y de pensar que todavía estaríamos todas juntas hasta junio, en cosa de un mes cambió todo. Se le echa mucho en falta, ya que tiene un carácter muy peculiar y cuando una persona así falta, se nota bastante. Pero bueno en verano habrá que tirar a tierras gallegas, que aunque no nos venga de paso el fin es gratificante.
Estas dos semanas han sido tranquilas, el tiempo tan loco como siempre, pasar de diez grados a menos tres con un viento mil veces peor que el cierzo. Horrible. Eso sí, no ha llovido en toda la semana y eso es genial porque así los niños pueden salir a la calle a jugar y bueno a mi también se me pasa el tiempo más rápido porque obviamente yo también juego con ellos. Este miércoles pasado estábamos mis niños y yo jugando a fútbol y a los diez minutos había diecisiete críos, pues todos a jugar juntos. Lo mío debe ser vocación con esto de los enanos, porque acabo mi jornada laboral y sigo por la calle con ellos y todos los del barrio como una niña más. Y después de “x” meses, la furgoneta de los helados vuelve a dar vida por Walshestown Park con su música tétrica que en vez de parecer que vende helados parece que vaya a haber toque de queda “jajaja”.
En un par de semanas llegan otras dos au pairs, de Salamanca y Barcelona. A este paso va a haber más españolas que irlandeses en el barrio, pero como dice el refrán, lo bueno abunda ¿no?
Ya queda menos de un mes para el gran fin de semana, St. Patrick's Day. Todas las tiendas con artículos de broma o camisetas para ese día. Creo que va a ser legendario y no sólo porque va a ser la primera vez que lo vivamos, sino también por la compañía porque estamos lo mejor de cada casa.
Me duele perderme la semana santa, pero es demasiado caro y no me sale a cuenta la verdad. Y que mejor que haber convencido a mi simpática madre para que venga a verme diez días. Hoy compro su billete y ya no habrá marcha atrás. Me hace tantísima ilusión que venga, porque yo puedo explicaros como es todo esto o incluso mostrároslo con fotos, pero para saber de que os hablo, tenéis que verlo con vuestros propios ojos y sentirlo como lo siento yo. Es una maravilla la sensación, la vida que da toda esa gente tan simpática saludándote sin conocerte, lo hospitalarios que son. Todo. Así que Mama Ame podrá contar luego su experiencia y yo por aquí a todos vosotros. La pobre tiene miedo porque no tiene ni idea de inglés pero bueno para eso estoy yo más que para ayudarla, pero es muy graciosa, sus preguntas y dudas. Pero para el capítulo de “Aventuras de Mama Ame por Irlanda”, habrá que esperar un poquito mas de un mes.
Decir también que en Walshestown Park continúan ocurriendo cosas, pronto se convertirá en alguna leyenda de un barrio encantado. Y no me estoy refiriendo a cosas paranormales ni mágicas. En este barrio, la apariencia es el primer cometido, las sorpresas vienen después.. Pero eso lo hace menos aburrido, está claro.
Bueno amigos lectores, en tres días ya es marzo. Es increíble a que velocidad pasa el tiempo, sobretodo cuando se está a gusto y feliz. Ya no os queda nada para disfrutar de la semana santa 2013. Un abrazo caluroso para todos, que ante este frío helador, se agradece. Hasta pronto.
