
¿Operación bikini?
Llega el buen tiempo, llega la hora de hacer cambio y hueco en el armario, la ropa de invierno por la de verano. Primeros de junio y el sol empezando a bañar la ciudad con sus rayos de 8 de la mañana a 9 de la noche. Personas que caminan por las calles encantadas con el nuevo clima o muriendo de calor. Gimnasios que se llenan de sujetos de más de 100 kg de peso, que sudorosos a duras penas aguantan más de 10 minutos en una elíptica sin fatigarse. ¿El motivo? La operación bikini. En pocos días/semanas/meses habrá que ponerse el traje de baño. Ya va siendo hora de sacar sandalias, pantalones cortos y camisetas de tirantes, incluso para los que guardáis todo eso a lo largo del invierno.
No entiendo la operación bikini, ni la entenderé nunca. Para empezar, no entiendo el nombre. ¿Por qué bikini? ¿Por qué no bañador? ¿Por qué no "Operación vida sana"? O cualquier otro nombre que no insinúe que es algo dirigido primordialmente a mujeres.
Que sí, que ahora está de moda que los hombres también se preocupen por estas cosas y se echen cremita. Pero maldita sociedad reivindicando todo el tiempo que una chica tiene que estar delgada, pero un chico con michelines oye, es que le gusta mucho estar en el sofá (y no pasa nada). Para seguir, ¿Por qué en verano? ¿Por qué esa necesidad de mostrar? ¿Por qué parece que sólo importa lo que los demás van a ver de nosotros mismos? Puedo llegar a entender que haya personas a las que su peso no les importe (a duras penas cuando entramos en territorios de salud, pero sí, vale, dentro de lo "sano" entiendo que haya quien deje lo estético a un lado).
Puedo entender que haya quien no se preocupe por esas cosas. Pero si no te importa, que no te importe nunca. Que estas cuestiones y tu forma de vida te las marques tú y no los otros. Quiérete tal y como eres. En invierno uno también tiene conciencia de su cuerpo.
Uno también tiene espejos y se pone la ropa interior por las mañanas. No tiene ningún sentido apuntarse a un gimnasio un par de meses al año. No tiene ningún sentido comer lechuga y merendar tres donuts. No tiene ningún sentido matarse dos meses de una manera para matarse los diez meses restantes de otra. Recordad que Roma no se construyó en un día.
