
Cartas desde Irlanda (2)
Y después de dos semanas en este genial país, si tengo que hacer una valoración de estos 15 días, no sabría por donde empezar. Estoy aprendiendo montón de cosas, entre ellas el idioma que buena falta me hace, pero poco a poco todo se consigue. Es increíble lo simpática y amable que es la gente, todos te saludan, si te ven apurada con cualquier problema, siempre hay alguien que te tiende una mano. De hecho comentar una pequeña anécdota; cada día que llevo al peque a clase, hay una madre que se empeña en hablarme aún sabiendo que no me entero de nada, pues la mujer insiste e insiste. Pero llegará un día en que la entienda, a ella y a todo el mundo y pueda dialogar como una persona normal y dejarme de diálogo de besugos que se quedan en el aire.
Y mientras España está batiendo record mundial de paro, aquí estoy la mar de a gusto trabajando de lo que me gusta, estar rodeada de niños, hacerles reír, jugar con ellos y lo más importante enseñarles mi cultura igual que yo estoy aprendiendo la de ellos.
Este pasado fin de semana, he estado en Banna Beach, Condado de Kerry, ha sido increíble, cuatro horas de viaje de ida y cuatro de vuelta, pero ha merecido gratamente la pena, que playas tan preciosas y lo mejor de todo, gente bañándose, sí, el concepto que podáis tener sobre el clima irlandés es erróneo, el mismo que tenía yo, 24 grados lindísimos que permitían podernos bañar en la playa. La verdad que ha sido muy completo en todos los sentidos, el domingo ya un tanto lluvioso, pero no nos impidió ir a Tralee, en busca del delfín que habita en sus aguas desde hace 15 años, una hora navegando en barco para disfrutar de las bonitas vistas y de su compañía merodeando a nuestro alrededor.
Lo más curioso de todo es que, como ya comenté, vivo en Newbridge, a las afueras, 15 minutos del pueblo en un barrio llamado Walshestown Park y lo mejor de todo es que casualmente hay otra au pair que vive justo enfrente, esto facilita mucho las cosas la verdad.
También decir que este fin de semana se presenta movidito, mi genial familia me invita a acompañarles al cumpleaños del padre de Nicola (madre), como podéis ver estoy más que integrada, así que el viernes de compras por Dublín con amigas y por la noche cumpleaños, por fin podré catar la famosa Guinness y el sábado podré disfrutar de la fiesta dublinesa si todo va bien.
Cada día que pasa es una nueva experiencia, aprendo algo nuevo, conozco a alguien más, es mi rutina preferida. Es una vida de película, aunque también se hace duro el trabajo con los peques, pero trae una muy grata recompensa.
Por supuesto, no olvido a mi Alcañiz natal, que ahora mismo está en fiestas, todavía no me creo que me las esté perdiendo. Me encanta haber recibido fotos del chupinazo y demás actos, de personas que se acuerdan de mi y echan en falta que esté dando guerra por ahí con ellos. Muchas gracias a todo el mundo que me escribe preocupándose e interesándose de como estoy y como me va por estas tierras, la verdad que anima bastante.
Decir en alto y en general, que jamás pensaba que iba a ser como lo estoy viviendo, que el miedo me carcomería, haría que me arrepintiera de haber dado gran paso y terminara por volverme a casa con el rabo entre las piernas, pero gracias a dios no ha sido así, es un cambio radical que quizás sólo me ocurra una vez en la vida, puesto que sea así, voy a disfrutarlo a lo grande.
Nos leemos pronto y espero que hayáis pasado unas fantásticas fiestas de Alcañiz 2012.
