Opiniones

Carmen Pérez

El presidente del Gobierno español nos advierte de que nos espera un año duro, en el que deberá ser “perseverante” en las reformas, defendiendo por encima de todo la austeridad de la que afirma hacer gala. ¿Austeridad? ¿Qué entiende nuestro presidente por austeridad?
Hace unos días, escuchando cierta emisora de radio, me emocioné escuchando la intervención de una señora que dijo que ella bien le podía explicar a nuestro presidente qué es la austeridad. Así, afirmaba que austeridad es irse a la cama casi sin cenar, para que puedan hacerlo tus hijos.

Austeridad es llegar incluso a pasar frío en casa porque tienes que reservar la calefacción únicamente para los días más necesarios, porque no tienes dinero para pagar un consumo más o menos normal. Austeridad es tener que recurrir a la pensión del abuelo para alimentar a tus hijos, porque llevas mucho tiempo en el paro y tan sólo recibes una pequeña ayuda que casi ni te llega para pagar la hipoteca de una casa que poco tiempo te queda de tener porque el banco te la va a embargar por impago.

¿Y además el presidente elogia a la sociedad española porque "mayoritariamente, se enfrenta y acepta los sacrificios"? ¿Ha escuchado a la sociedad que se ha manifestado expresamente para hacerle ver que no aceptan su política de recortes, que no reformas? A mí me gustaría pedirle a este señor que por una vez, aunque sólo fuera por una vez, se quitase el traje de político y se pusiese el de ciudadano de a pie. Que pensase, sólo por una vez, cuán diferente es la vida de alguien como él, que siempre ha tenido una situación acomodada, de la de esos casi seis millones de parados que hay en su país, muchos de ellos miembros de una misma familia, que ve cómo se acerca el terrible momento en que no tendrán ningún ingreso en sus hogares. ¿Sería él capaz de permitir que sus hijos pudieran irse a la cama sin cenar?

Quiero pensar que no. Que no puede ser tan insensible. Y que aunque sea sólo en alguna ocasión, no puede a veces conciliar el sueño viendo cómo su país se hunde cada día un poco más.

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