
La Codoñera existe
La Comarca del Bajo Aragón intenta potenciar ahora lo que se ha dado en llamar el “turismo de experiencias”. Se trata de ofrecer al turista una experiencia completa de sensaciones, que van más allá del simple hecho de visitar o conocer un lugar.
A este efecto, la Comarca del Bajo Aragón defiende un turismo para “viajeros sin prisas”, donde destaca especialmente el valor del territorio como tal. No voy a entrar en lo mucho que me llama la atención la cantidad de esfuerzo y recursos que la entidad destina al área de turismo, pues no deja de ser un sector susceptible de atraer notable riqueza a la región bajoaragonesa, pero hay ciertas cosas que me parecen sencillamente imperdonables.
Recientemente se han invertido unos 26.000 € en acondicionar y señalizar tres caminos para poder recorrer las simas de la Ginebrosa, los Senderos Iberos y el Barranco Fondo. Se han limpiado y desbrozado los caminos y se han señalizado convenientemente.
¿O no tan convenientemente? En una de las señales colocadas puede leerse, claramente, “La Cordoñera”. ¿Cómo es posible?
Lo siento, pero no comprendo este tipo de cosas. Tanto dinero destinado en esta iniciativa, que pretende, según palabras de la Presidenta de la Comarca, «potenciar el que se acerquen personas de otras comarcas a conocer el territorio del Bajo Aragón», y hay un error en la denominación de uno de los pueblos.
Yo no sé a ustedes, pero a mí, como turista comarcal, la sensación que me provoca es de dar la impresión de que no sabemos ni cómo se llaman nuestros pueblos.
¿Se habrán planteado en algún momento modificar la señal y colocarla con el nombre correcto? Quizá resulta que con 26.000 € ya no llegaba para corregir el error y, total, es para la gente de las otras comarcas, que ya saben que La Codoñera, existe.
