Nos han enseñado que no se debe hacer, que uno no puede tomarse la justicia por mano propia, que debemos confiar en el sistema, y la mayor parte de las veces lo cumplimos. Exige un gran autocontrol ya que a quien nos ha pisado le devolveríamos el pisotón, a quien nos ha robado le robaríamos, a quien nos insulta le partiríamos la cara. Pero nos aguantamos porque sabemos que es mejor intentar creer en la justicia que acabar sacándonos los ojos unos a otros.
“A todos los demócratas nos hubiera gustado que Bin Laden respondiese ante la Justicia, pero es fácil de entender.” - José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno. Puede que sea fácil de entender, y lo cierto es que no apena mucho la muerte de un terrorista tan odiado como Bin Laden, sin embargo, el ejemplo que da a la sociedad, el país más poderoso del mundo, es pésimo.
