José Alberto Pellicer
Internet está ganando la batalla de la comunicación. Aunque no llega a todo el mundo y parece una cosa de jóvenes, el poder de convocatoria está resultando insultante para los que hasta ahora controlan los medios de comunicación al uso.
Veremos cerrar en un futuro no muy lejano medios de comunicación que se consideraban asentados en la población. Están comiendo de la sopa boba del poder, pero se les va a acabar porque internet los está suplantando y entre alguna mentira es posible encontrar toda la verdad.
Miles de personas se manifestaron en toda España el pasado fin de semana respondiendo a una convocatoria de internet. Ningún medio de comunicación se hizo eco antes, ningún cartel por las calles, ninguna imagen en televisión, ninguna voz en la radio, sólo el pásalo fue suficiente para que miles de personas gritaran “No les votes” o “No hay pan para tanto chorizo”.
Al día siguiente, el lunes, los medios de comunicación tuvieron que aceptar que no podían ignorar al ciudadano anónimo que está hasta los cataplines del juego de los políticos, del bipartidismo, de una democracia en la que en contra de lo que se dice, cada voto de un ciudadano tiene distinto valor en Alcañiz o Madrid.
Se está comenzando a andar. No son los mismos pasos que los que provocaron las revueltas en Túnez, Egipto o Libia, pero tienen cierto aire de ir acompasados.
