Opiniones

En mi molesta opinión: Se están perdiendo los valores

José Alberto Pellicer Determinadas palabras tienen un valor mucho más fuerte que las personas que las utilizan. La palabra socialista, tiene una fuerza igualitaria, de reparto de riqueza. Detrás de ésta palabra históricamente se han agrupado trabajadores, desheredados, gentes que querían salir de la miseria, que han luchado por un mundo más justo.

Los descamisados, como decía Alfonso Guerra, eran socialistas por necesidad. En algunos casos el abandono de la ideología socialista ha dependido de un décimo de lotería. El sabido chiste de que estoy dispuesto a repartir lo de los demás, pero no lo mío. Ese es otro tema dependiente de la catadura moral de cada uno.

Hay algunos que no necesitan cambiar de partido a pesar de que la suerte del dinero les persigue. El personajillo que estaba al frente del Fondo Monetario Internacional que tiene nombre de músico y que parece que intentó ir detrás de sus manos tras el trasero de una empleada, es socialista. Iba a ser el candidato al gobierno francés por el partido socialista.

La noche de autos durmió en una habitación que costaba 3.000 dólares, no la habitación y su mobiliario, sino sólo dormir. Sólo dormir o estar tumbado en la cama pensando en las sirvientas o contemplando las musarañas. Tres mil dólares socializados en una noche. ¿Será porque no puede conciliar el sueño por menos dinero? Será. Porque dar una cabezada, permanecer despierto o contemplar las musarañas lo pudo hacer a la noche siguiente por nada y en una celda.

¿Dónde se apunta uno a esa socialización? Mientras encuentro el lugar para apuntarme me cabe una duda. ¿Tendré que socializar lo mío con él o lo suyo conmigo? Lo tendré que resolver antes no vaya a ser que no me interese.

 

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