Opiniones

EN MI MOLESTA OPINIÓN: Ser empresario

José Alberto Pellicer

La línea que actualmente separa ser trabajador, parado o empresario es tan fina como el espacio que separa cada una de estas letras.

Para ser empresario sólo hace falta tener una idea y decir voy a serlo. A partir de ese momento uno abandona su situación anterior y pasa a formar parte del empresariado, lo que conlleva los epítetos correspondientes. Como primer paso crea su propio puesto de trabajo, a continuación puede ir incorporando alguno más a su proyecto.

Alguien dirá que no tiene dinero para hacerse empresario, que no se lo dan en el banco. Tienen pocos y no se lo dan a casi ninguno. La diferencia está en pasar esa línea imperceptible. Nada más.

Me resulta sonrojante escuchar a los sindicatos hablar de la creación de empleo. A Llamazares, lo mismo, mientras engorda una cuenta de 300.000 euros en el banco en vez de invertirlos en la creación de un proyecto empresarial. Escuchar a Adolfo Barrena diciendo que quería tener chófer (con dinero público) porque así se creaban puestos de trabajo. Otros con menos dinero y menos posibles han creado sus empresas.

¿Por qué no lo crean ellos? La fórmula de las cooperativas facilita muchísimo su creación. Con los millones de euros que manejan los sindicatos, con sus miles de afiliados, con sus magníficas ideas para solucionar el paro, si pusieran todo su potencial económico en crear empleo conseguirían tres cosas, pagar unos buenos salarios, reducir el paro y acabar con los conflictos colectivos.

¿Por qué no se ponen manos a la obra?

Me viene a la memoria aquel fraude millonario de cooperativas de viviendas de UGT. Igual piensan que es mejor y más cómodo no traspasar la línea. Con algunos problemas y algunos enemigos bien definidos se vive mejor. Algunos muy bien.

Compartir

Otros artículos de opinión

Image