
José Alberto Pellicer
Según todas las encuestas y las conversaciones de bar y de calle, el problema que más preocupa a los españoles es el paro. La cifra de cinco millones, aunque nadie se la cree, hace temblar a cualquiera y pone al borde de todos los bordes a todos bordes y no bordes. Produce miedo, vértigo y desconfianza en el resto de países.
En las mismas conversaciones de bar y calle se puede escuchar que tenemos soluciones más o menos realistas para acabar con el paro, con el fraude o con la situación de impotencia.
Pero la solución, la gran solución, la única, la verdadera nos la ha aportado Adolfo Barrena, de Izquierda Unida, que nos ha venido a decir que la forma de mantener empleo es tener coche oficial, ya que cada coche oficial supone un puesto de trabajo y medio. Genial. Cómo nadie antes había visto una solución tan sencilla.
Con esta solución la operación es bien sencilla 5 millones de parados, divididos para 1,5 y es fácil aceptar que con un millón trescientos mil coches oficiales acabamos con el paro.
Resultará curioso cómo los parados acuden a su puesto de trabajo, que será llevar un coche oficial en otro coche oficial. Pero no sólo eso, sino que la General Motors tendrá que contratar a trabajadores extranjeros para fabricar tanta demanda de coches, España tendrá que hacer dos o tres guerras como la de Libia (con soldados sudamericanos) para proveerse de petróleo para tanto vehículo oficial, las gasolineras se multiplicarán (sus puestos de trabajo los podemos cubrir con rumanos), como la contaminación aumentará habrá puestos de trabajo para los técnicos que estudien el efecto invernadero, mantendremos los puestos de trabajo de las nucleares,…
Vamos, que la genial idea del dirigente de I.U. va a acabar con el paro no sólo en España, sino en el mundo y llevado a las últimas consecuencias, con el mundo mismo. Gobernantes así nos hacían falta.
