
El pie en la pared
La incapacidad de Mariano Rajoy para gobernar España en las circunstancias actuales, es manifiesta. Carece de voluntad y se pliega a las presiones e intereses ajenos.
La sensación de situación económica terminal es percibida por un gran número de ciudadanos, alcanzando ya la masa crítica. La parálisis del país es evidente e insostenible. Las medidas económicas que ha impuesto nos han conducido a la velocidad del rayo a un astroso callejón sin salida cubierto de mugre y habitado por ratas y sombras de miseria.
La cartilla neoliberal dictada por el Banco Central Europeo (lobby al servicio de la banca alemana) ha sustituido al programa electoral de Rajoy cometiendo un manifiesto fraude electoral.
Hoy en lugar de Primer Ministro tenemos Primer Verdugo. Padecemos cada viernes como nos pone de rodillas y aplica los hierros sin compasión, reventando las costuras de la sociedad entera, sajando la educación, amputando la sanidad, sangrando el bienestar. No quiere una ejecución rápida sino una tortura prolongada (el próximo viernes más).
No podemos consentir un gobierno al servicio de los intereses económicos de la banca financiera internacional que decidió hace ya tiempo poner en marcha un plan para el saqueo de la zona Euro y en particular de determinados países como el nuestro. Día a día y desde hace años nos roban a través de sofisticados métodos financieros perfectamente diseñados para la especulación y el pillaje de las economías nacionales. Para ello es necesaria la colaboración de la banca nacional, la casta política y la industria de las noticias, en nuestro país hace ya mucho tiempo que las obtuvieron plenamente. Corrompiéndolas.
Es imprescindible y urgente volver a colocar los bueyes delante de la carreta. Es el trabajo quien tira de la sociedad y crea la riqueza .Hay que poner pié en pared y recuperar el control perdido.
Los especuladores nunca debieron dirigirnos, ellos solo ambicionan el mero beneficio y sólo rinden cuentas a su propia codicia, lo corrompen y arruinan todo persiguiendo saciar su avaricia infinita.
Recuperar la Democracia, abolir y castigar la cleptocracia.
Esta es la lección que los ciudadanos Islandeses nos dieron y que aún no logramos asumir:
1- Nacionalización de la banca
2- Dimisión del Gobierno
3- Referéndum sobre el pago de la deuda
4- Procesamiento de los responsables de la crisis
5- Reforma popular de la Constitución.
