
Adiós a un año nefasto Este año de gobierno del partido popular puede considerarse el año más negro de la democracia en España. El único mérito que han tenido es el de hacer retroceder a la sociedad española y al propio País más de una década y eso que se denominan patriotas.
Es difícil pensar cuándo, los españoles, volveremos a cotas de bienestar iguales o similares a las que hemos disfrutado en los últimos años, la mayoría de los ciudadanos está mucho más desprotegida ante situaciones adversas, las desigualdades se incrementan y la pobreza aumenta a pasos agigantados creando una situación social de temor, desconfianza y desmoralización, caldo de cultivo para los populistas.
Según algunos, no debemos quejarnos, todo se hace para un futuro mejor. La realidad es que aquellos que lo puedan pagar podrán seguir disfrutando de bienestar y los que no, que somos la mayoría, tendremos que conformarnos con ver como las distancias entre clases sociales se disparan.
La defensa de lo público y con ello el interés de la mayoría de los ciudadanos debe ser la principal bandera que enarbolar para desenmascarar a esta derecha que dice defender lo público pero que privatiza los hospitales, mantiene o mejora las subvenciones a la escuela privada, pone barreras al acceso a la justicia y así con todo lo relacionado con el estado del bienestar: enseñanza, educación, prestaciones sociales, y dependencia.
Junto con la defensa de lo público, la honestidad. Los ciudadanos queremos que los políticos que nos representan sean honestos, que las personas que se dedican a la noble actividad de la política sean ejemplo y modelo.
No puede seguir existiendo un metro de goma para medir situaciones similares. A título de ejemplo, que se reduzca en educación y sanidad y se siga manteniendo un elevadísimo gasto militar. NO PUEDE SER.
