Opiniones

Gonzalo Villa

El bien superior Protestan los abogados y hasta los jueces, en contra de la nueva ley de tasas judiciales. No quieren que  dejen de animarse a pleitear los que tienen poco que perder y mucho que ganar. Quizá la medida sea asimilarles a los bomberos, de modo que mientras menos se les necesite, es síntoma de mejor estado de edificios y personas. No vaya a ser que por mantener los puestos judiciales, se desarrollen delitos y faltas, en vez de armonizar las relaciones ciudadanas.

Protestan empleados que dejan de cumplir con su obligación, como medida de presión, olvidando el bien superior del menor, a la salud, a la educación, a la atención en cualquiera de las contingencias que les asaltan, siendo inocentes.

Como inocente es el paciente al que se atrasa la operación debido a la huelga, o al alumno al que se desorienta, cuando se le muestra que dejar de cumplir con el deber, es una opción.
Más frecuente es asociar lo del bien superior con el menor, en los casos en que alguna de  las personas adultas que tienen el derecho y la responsabilidad de tutelarlos, la dinamitan haciéndola desaparecer, llevadas de opciones mal entendidas, o demasiado bien entendidas en su envilecimiento. En vez de educar en la asociación, el trabajo en equipo y en las dinámicas de grupo, es mejor mostrar la alternativa de mamar, en cualquiera de sus manifestaciones.

El bien superior mejor está asociado a inocentes, alcanzando a todos aquellos llevados de la buena fe, el buen hacer y la superación de los errores por desconocimiento.
Así pues, claro que sería injusto negar la justicia a las víctimas, pero la experiencia muestra que no es cierto que las víctimas reales, obtengan resarcimiento y vida tranquila después de pasar por los juzgados, sino es esforzándose por no tratar con los que tienen mucho vocabulario proclive a visitarlos, la mayoría de las veces con intenciones injustas.

Se dedican pocos puestos de trabajo a la formación en favor de la conciliación laboral y familiar, y demasiados al divorcio, a otorgar custodias a quienes reúnen menos disposición favorable al desarrollo de las criaturas. Cuando no a provocar delitos, inducir a ellos o azuzarlos.

Cuando oímos a esas gentes que manifiestan que no se animan a demandar o querellarse, porque no tienen para pagar los gastos, ni opción de saquear a la parte demandada, con una sonrisa, y haciendo pucheritos por no poder celebrar la despedida de casada, o similares, entendemos que efectivamente, si queremos convivencia pacífica, el consiguiente incremento del PIB, y la dinamización de la economía y las relaciones sociales, basta con mermar el número de picapleitos y de mensajes invitando a pleitear, en cursos o cualquier medio de comunicación.

El bien superior no está en la separación, está en la internacionalización y la globalización.

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