
Ya se verá...
“Gust Avrakotos: “Al cumplir los catorce años a un joven le regalaron un caballo, y todo el mundo dijo: « ¡Qué maravilla, el muchacho tiene una caballo!», y el maestro zen dijo: «Ya se verá.» Dos años después se rompió la pierna al caer del caballo y todos en la aldea dijeron: « ¡Qué terrible! », y el maestro zen dijo: «Ya se verá.» Entonces estalló la guerra y todos los jóvenes fueron al frente menos el chico que tenía la pierna destrozada, y todos en la aldea dijeron: « ¡Qué maravilla!»…
Charlie Wilson: … y el maestro zen dijo: «Ya se verá.»”
(Gust Avrakotos y Charlie Wilson, La Guerra de Charlie Wilson)
Es indudable que Artur Mas está padeciendo un ataque de megalomanía, no exento de oportunismo. Pero torres más altas han caído. Y todos los grandes imperios han llegado a su ocaso. Les faltó la guinda de la globalidad, que tan bien gestionan las multinacionales. Son las llamadas paradojas, que desde siempre demuestran que toda intención exclusivista acaba devorada por la generalidad de los mortales. Cría cuervos y te sacarán los ojos. Los catalanes no son vuestros lacayos, para que enardecidos con proclamas victimistas, no vean que sus amos nadan en la opulencia de paraísos fiscales.
Desmedidas y contradictorias, las mujeres fueron su salvación y su perdición. Mientras su esposa, la virtuosa Leopoldina de Austria, lo llevó a la cumbre, su amante, la ardiente Domitila de Castro, lo arrastró a la decadencia. Cuando el inmenso Brasil se le hizo pequeño, y el poder dejó de interesarle, puso su vida en juego por aquello que creía justo. Y alcanzó la gloria.
El imperio eres tú – Javier Moro
Querido Artur, intentas hacer leña de árboles caídos. Pescar en ríos revueltos. Espero que tu postura, de lugar a la aparición de héroes que alcancen la gloria, luchando por lo que es justo para la inmensa mayoría, entonces, como Rosendo, te estaré agradecido.
