
Consabido
Padre.- ¿Por qué hacen esto?
Reverendo.- Para evitar reconocer que cometieron un error, cuando robaron a las niñas equivocadas. Claro que, cualquiera con dos dedos de frente que les conozca, les verá el plumero al instante. Por desgracia, eso excluye, más o menos, a la mitad de los habitantes.
Señores conciudadanos, he tomado como misión en la vida sacar a la luz todas las cosas que la jauría de depravados que aprueban y alientan el robo de niños por parte de mujeres, desea que ninguno de nosotros sepa jamás. Que es un colectivo gobernado por la violencia, los abusos, los asesinatos, la corrupción y la intimidación. Cuando se estimularon las medidas y los empleos en favor de la desavenencia conyugal, hace unos años dijeron: “Haremos justicia contra los maltratadores. Trataremos de erradicar la violencia de género. Queremos terminar con los comportamientos que partiendo de la hostilidad en la pareja, llevan a las mujeres a deteriorar gravemente el desarrollo de los hijos e hijas, y perjudicar notablemente a la familia paterna, incluido el propio padre, aparte de reforzar los abusos de gorrones y maleantes. Queremos que el maltrato desaparezca de los hogares y en consecuencia de la sociedad. Y reprenderemos a cualquier agente que muestre clemencia con un criminal”. Eligieron a miles de rabiosas y colocables de los más violentos del colectivo conflictivo y les dio herramientas jurídicas y administrativas, y permiso para atropellar los derechos de quien se interpusiera en su camino. Los llamaron los chupasangres a cuenta de las arpías. Con abogados. Azuzando denuncias, sugestionando malestares, incentivando juicios, y los consiguientes saqueos, extorsiones, alienación sobre menores, maltrato infantil, represión despótica, agresiones, desapariciones masivas, con el consiguiente incremento de la demencia general y la desestabilización social. Sin preguntas. Sin atención a las víctimas, más al contrario con ensañamiento, ni una explicación, solo pilas de “cadáveres”. Cadáveres en los depósitos. Cadáveres en el hospital. Cadáveres en las cunetas. Cadáveres en los colegios. Cadáveres en el paro. Mientras parásitos sin escrúpulos crecen como la espuma, a expensas de quienes sufren con absoluta indefensión. Y no porque los promotores quisieran acabar con el maltrato, la violencia o el crimen, no. Las inductoras querían acabar con la competencia. Funcionarios desalmados y la mitad de los profesionales beneficiarios están comprados. Juego, prostitución, contrabando, drogas, amiguismo, nepotismo, contubernio, asechanzas. Porque una vez le das a alguien libertad para hacer lo que quiera, como descubrió el Señor en el jardín del Edén, eso es exactamente lo que hará. Esta gente desalmada que hace leña del árbol caído y que fomenta la desavenencia y la hostilidad en el seno de la familia, no tolera el desacuerdo, ni la contradicción, ni siquiera la vergüenza. Y usted está en disposición de avergonzarlos. Y eso no les gusta. Harán todo cuanto esté en su mano para desacreditarlo. He visto como ocurría demasiadas veces como para ignorarlo ahora. Por eso quería hacérselo ver.
Para hacerle saber en qué se está metiendo y ayudarle a luchar contra ello, si decide hacerlo.
Padre.- Reverendo, le agradezco lo que está haciendo y todo lo que ha dicho. Pero yo no tengo una misión. Sólo quiero que vuelvan mis hijas.
Reverendo.- Caballero, muchos hijos de muchos padres han sido sacrificados por conveniencia.
Sus hijas, por desgracia, no serían las primeras. Pero si hace lo que es debido, podrían muy bien ser las últimas.
