Opiniones

Gonzalo Villa. El rito iniciático

El acceso a las tareas sociales singulares, ha de hacerse reuniendo las cualidades, que se adquieren superando las pruebas, en las que la generalidad ha fracasado. Es requisito ineludible, que el candidato no advierta el proceso, y que por tanto no solicite el puesto, ni sepa que existe. Sólo el salir airoso de las sucesivas fases, irá definiendo su ocupación, que obviamente será cambiante, en razón de los méritos reunidos. Lo cual encaja en las aspiraciones del ser humano, a medida que realiza sus potencialidades.
Necesariamente habrá disposición favorable a la superación, y disponibilidad. El santo Job, es una referencia válida, para aproximarnos a esta necesidad de las sociedades modernas. Sucederá que cuando sientas que besas la gloria, al pronto verás como se muestra insignificante, dentro de la nueva perspectiva, recién adquirida. Conseguida una meta honradamente, recibirás la visita de la fría traición. Colmadas tus expectativas, que requirieron largos años de templanza y valentía, a veces temeridad, aparecerá el vacío inmenso de la ingratitud, por parte de aquellos que motivaron tus actos, y estimularon tu arrojo. Los premios se esfumarán como lágrimas en la lluvia. Y el orgullo de salir con bien de peligros y asechanzas, con la sensación de resultar inasequible al desaliento, conducirá a las depresiones, a las que habrá que sobreponerse. Viéndose en la cima, aparecerán otras mucho mayores y atractivas. Y a menudo asaltará la sensación de que tanto esfuerzo, sólo trae sinsabores, y que otros disfrutan de la vida sin apenas méritos, capacidad ni dedicación, cuando no injusticias, abusos, crueldades y canalladas.
Sólo de este modo se puede acceder al progreso, y a la posibilidad de introducir los cambios, que remedien los males actuales y, presenten los cauces por los que circularán las personas, que de no haberlos, las llevarían hacia donde sus instintos de supervivencia violenta, les arroja.
Renunciarás a la paternidad de unas pocas criaturas, en el mejor de los casos, para crear un espacio en el que entre miles de ellos, encuentren lo que sus progenitores egoístas y acaparadores no les pueden ofrecer, porque para ellos no existe, ni saben cómo colaborar en ello.
Todo, sin afán de notoriedad, sin reconocimientos públicos. Cediendo el protagonismo, a quienes al menos no lo destruyan. Desenvolviéndose en un anonimato popular. Lejos de las leyes publicadas y divulgadas de los legisladores, que se ajustan a estructuras de conveniencias y acomodos, que tanto atienden como desatienden, o provocan situaciones, generadoras de cumplidores y transgresores de la buena fe y la letra.
Sociedades secretas, congregaciones, entes que no se someten a publicidad, pero que necesitan renovarse, incluso extinguiéndose sus formas originarias o actuales, sobre todo cuando son amenazadas por mentes frías y hostiles, que trazan planes de conquista por las bravas.
Apoyo manifiesto a las marcas en casi todas las cadenas de televisión. Medidas contundentes en política. Necesitamos guía y orientación, no laissez-faire. Cooperación. Fuerza y honor, como decía el General romano.

Compartir

Otros artículos de opinión

Image