Hay ocasiones en las que de esta tierra nuestra, tan querida, pero tan dura y olvidada a veces, surgen talentos naturales, personas que por sus actos o su trayectoria profesional, nos hacen sentir orgullosos de ser turolenses.
He seguido con gran interés las aventura dakariana de Paco Martínez. Desde que tuve noticia de su participación en el rally, lo he seguido diariamente a través del grupo de facebook “Un Aragonés en el Dakar” con la esperanza de que llegara al final de cada etapa. Su participación ha hecho que me enganchara al programa que TDP dedicaba cada noche a la carrera para ver si había imágenes o noticias de nuestro compatriota.
Lo de este hombre tiene MUCHÍSIMO MÉRITO. Con mayúsculas. Lo de dedicar sus ahorros de varios años a la consecución de su sueño, ya tiene miga. Pero lo de la fabricación de su moto, sus entrenos autodidactas, la ausencia de ayudas, lo convierten en un ejemplo de superación. De deportista hecho a sí mismo. De constancia, de perseverancia, de ganas por conseguir su sueño, de sufrimiento, de humildad, de generosidad con sus compañeros, ….
En las circunstancias actuales en donde las malas noticias son el pan nuestro de cada día, que tengamos aquí al lado a una persona que ha demostrado antes y durante su participación todas estas virtudes es un motivo de alegría colectiva, tanto para quienes le conocen más de cerca como para quienes le acabamos de conocer.
Por todo ello, muchísimas gracias y mi más sincera enhorabuena a Paco, a su mecánico y amigo, Sergio y a su “jefa de prensa” Raquel, por habernos hecho partícipes y cómplices de vuestra gesta deportiva.
