He aprovechado estos días para hacer limpieza de papeles y despejar la mesa de trabajo. Pero me ha quedado una tarea pendiente. Recopilar las facturas del móvil que, reacio yo, compré en julio de este año. Buscar donde he anotado pacientemente mis reclamaciones al 1004 y dirigirme al Defensor del cliente para reclamar lo que es mío. Y es que no es la primera vez que tengo que perder tiempo en intentar que me devuelvan lo que me cobran por adelantado. En el caso que me ocupa ahora, un contrato de llamadas al que, desde la primera factura, la compañía me ha adjudicado una conexión de internet al móvil que yo ni quiero ni he pedido, pero que se traduce en facturas de 70 euros desde entonces.
Y me pregunto: ¿cuántos ciudadanos de este país tienen que lidiar con este tipo de atropellos? Porque no puede ser que se equivoquen siempre conmigo (va a ser la 3ª reclamación escrita que por distintos motivos tengo que hacer a la misma empresa). ¿Cuánto dinero de más nos están cargando sin ningún empacho?
Pero todavía le estoy dando más vueltas al tema. Porque habrá que recordar que esta compañía participada mayoritariamente por el estado español, fue privatizada por el gobierno de José Mª Aznar allá por el año 1996-1997. Puso al frente de la misma a un amiguete del cole, Juan Villalonga, que entró cobrando 45 millones de las antiguas pesetas (270.000€) y cuando tuvo que dimitir en el año 2000 cobraba más de 270 millones de sueldo (1.600.000 euros). Eso sí, por la stock options u opciones de compra sobre las acciones de la compañía se llevó más de 25 millones de euros que pasó a disfrutar en un retiro dorado en los Estados Unidos. La información privilegiada que poseía le permitió rentabilizar en cash esas acciones. El escándalo fue mayúsculo, aunque parece que el divorcio de su entonces primera esposa, íntima del matrimonio Aznar-Botella fue la gota que colmó el vaso. También en esa época se adjudicó la explotación de la telefonía móvil a la misma compañía del amiguete por 80.000 millones de pts. (con la justificación de que un menor precio redundaría en un mejor servicio) cuando en países como Alemania o Reino Unido se había sacado a subasta alcanzando el billón de pts. para las arcas públicas.
Pregunta pimienta, como dicen mis hijas. Ahora que tanto los conservadores de derechas como los de centro que nos han gobernado hasta anteayer, dicen que van a privatizar empresas rentables como Loterías o AENA, ¿qué se apuestan a que aparecerá al frente algún otro amiguete con estudios en esades e icades y bisnis masters en administración y dirección de empresas por la universidad de Boston o la London School of Economics?
Al tiempo.
