Opiniones

Jorge Abril

 

Criterio de convergencia El otro día comprando el periódico del domingo me encontré a Dario Vidal y estuvimos charlando un buen rato de la vida, de la coyuntura y por supuesto de nuestra ciudad. El llevaba un periódico conservador debajo del brazo y yo llevaba un periódico progresista y  seguramente cultivábamos los dos  esa costumbre tan Española de desayunar con nuestro café y nuestro periódico como diria Unamuno. Los dos seguro que tenemos una opinión diferente sobre la gestión de la crisis de Cataluña, del balance del Gobierno socialista e incluso de la gestión del actual gobierno del Partido Popular, pero los dos coincidíamos en echar de menos lo que denominamos el criterio de convergencia.

La crisis he llegado con un problema de liderazgo tremendo de la alta política que no sabe gestionar ni entiende que más que nunca hay que construir puentes entre las dos orillas para ayudar a sacar a un país del atolladero en donde andamos metidos y sorprende como el Gobierno y el Partido Popular quieren eludir su responsabilidad ante la situación actual, nombrando en todo momento a la oposición política como si todavía el Partido Popular fuera un partido de oposición y los que gobiernan son otros.

En este contexto sociopolitico,  a la izquierda con vocación de llegar a acuerdos con el contrario le están dando por todos los lados. La Derecha que gobierna el Estado chulesca, ultraliberal y paradójicamente intervencionista en  los asuntos que le interesa se siente cómoda lanzando misiles de crucero a diestro y siniestro, no dudando en enviar bombas de racimo al sistema cívico de convivencia, y no tienen reparos en acusar al socialismo de ser el culpable de todos los males de la patria, ser aliados de ETA y de estar fuera de la constitución por apostar por un modelo federal. Por otro lado la izquierda más a la izquierda intenta bautizarse como guardián de las esencias de la utopia de la izquierda, sin atisbarse una minima autocrítica a su pensamiento político. Ellos son más guapos, más inteligentes y son los que llevarán al Estado y al Municipio al karma de la perfección terrenal.  La reciente votación municipal de las tasas municipales nos puede dar una radiografía de las distintas tendencias políticas.

El equipo de gobierno del Ayuntamiento propuso una subida inicial a nuestro entender mal planificada, planteada de una manera espontánea y sin un plan económico sostenible y de futuro.

Desde el Partido Socialista  por el contrario apostamos por un incremento de la capacidad del ayuntamiento para incrementar sus ingresos a través de la actualización  de determinados tributos, pero éramos conscientes del momento económico en nuestra ciudad. Por tanto, planteamos al equipo de gobierno la propuesta de congelación de las tasas que afectan al bolsillo de los ciudadanos y actualizar la situación de los vados para conseguir recursos económicos para dar servicios a los ciudadanos.  Esta propuesta fue aprobada por el equipo de Gobierno  y por tanto, por coherencia y convergencia decidimos apoyar al Partido Popular en esta gestión concreta. Supongo que políticamente hubiera sido mas rentable oponernos a todo y dejarles solos al equipo de gobierno, pero entendimos que los ciudadanos no quieren eso, apelan al sentido común y a la responsabilidad.

Con Izquierda Unida compartimos determinados valores sociales  les ayudamos a gestionar la ciudad durante cuatro años con aciertos y con errores y estoy seguro que más que nunca la izquierda tenemos que unirnos  y buscar puntos de contacto comunes para luchar contra la creciente desigualdad de este pais. Supongo que Izquierda Unida quiere aparecer como el partido inmaculado, que no ha tenido nada que ver con la gestión pública estos años, pero se le olvida una cosa muy importante: Izquierda Unida gobernó esta ciudad durante cuatro años, gestionó la concejalía de Hacienda y por responsabilidad ante el gobierno de la ciudad intentamos apoyar la gestión económica de Izquierda Unida a pesar de cometer graves errores en la planificación entre ingresos y gastos. IU forma parte del juego que crítica, teniendo pactos estables con el Partido Popular en un municipio tan importante como es el de Andorra. La realidad no es tan fácil como la pintan algunos, sólo pedimos que por coherencia y sentido común, sean conscientes que ellos han participado y participan de este juego democrático de pactos, alianzas y consensos para fabricar puentes entre la orilla izquierda y la derecha. Nosotros queremos trabajar por construir esa infraestructura, solo falta que las orillas quieran intercomunicarse.

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