
Otra burbuja que estallará Cualquiera podría decir que después de una crisis como esta no se volverán a cometer los mismos errores. Ese es el error. Se volverán a cometer y más gordos. Situaciones semejantes llevaron a las dos guerras mundiales y no ha habido escarmiento.
Pero incluso ahora, que parece que si nos quitan la palabra crisis de nuestro cerebro vamos a enmudecer, existe otra burbuja que más pronto que tarde estallará.
Es la burbuja del fútbol. Los clubes se han endeudado. De una forma directa e indirecta manejan decenas de miles de puestos de trabajo. Deben cantidades ingentes de dinero a jugadores, a proveedores, a la Hacienda Pública,…
Además están inflados con subvenciones de la administración, que nadie denuncia. Por todas partes sale lo que se llevan los políticos, la iglesia, los sindicatos, los empresarios,… pero nadie hace mención a lo que se llevan los equipos de fútbol de las administraciones o de los privilegios de los jugadores con respecto a sus pagos a Hacienda y ya no digamos de los clubes.
Es una burbuja que va a estallar. Nadie pone remedio. Los políticos, como cuando se construía a mansalva, la inflan con su aliento. La teoría debe ser; “les estamos quitando el pan y aguantan, pero la rebelión será feroz si les quitamos el fútbol”.
Cuando estalle, que va a ser pronto, (no creo que dure tres temporadas) se perderán puestos de trabajo, se cerrarán empresas, se perjudicará a la economía, porque nadie está haciendo nada ahora para desinflarla lentamente, sin violencias, sin explosiones, sin daños.
¿Alguien puede entender que un país endeudado hasta los mocos, con el mayor índice de paro de Europa, con las empresas que huyen o se quedan en el fango, mantenga una de las ligas más caras del mundo? Sólo hay una explicación. Se le está inflando. Y sabido es que lo que se infla artificialmente; estalla.
