Opiniones

José Alberto Pellicer. No a la guerra.

No a la guerra.

No a la guerra, ni a venderle armas a Gadafi para luego justificar que se le invade porque no sabe usarlas. España le declara la guerra para destruir las armas que previamente le vendió.

No a la guerra, ni a permitir que Gadafi, cuando era un buen chico, comprase miles de hectáreas con el dinero que se le daba al comprar su petróleo en España, dinero del país, que él utilizaba en beneficio propio.

No a la guerra, ni a las inmensas cuentas corrientes que se le ha permitido tener a Gadafi.

No a la guerra que España mantiene en Afganistán para defender los intereses norteamericanos.

No a la guerra, ni a los soldados que España mantiene en el Líbano.

No a las guerras que se consienten en Pakistán, en Liberia, en el Sahara, en el Congo, en Somallia, en Sudán,… porque no tienen petróleo o porque la guerra permite tener los precios bajos de determinados productos.

China es el mayor represor del mundo, tanto por cantidad, como por intensidad. Pero somos unos buenos aliados suyos, pues tiene dinero, riqueza, poder de inversión, mano de obra barata e interesa comprar los móviles a precio bajo porque nos los hacen los chinos que trabajan de sol a sol por cinco euros. Armamos a sus dirigentes, les pasamos la mano por el lomo y ni se nos ocurre declararles la guerra. Un día se dirá que eran dictadores y les combatiremos con armas mejores que les hemos vendido. Pero no. China es muy grande. Nos puede ganar. Que hagan lo que quieran. Que sean dictadores, que repriman, que coman con nosotros, que negocien con nuestros empresarios. Nada de bloqueos, nada de acuerdos de la ONU, que su mano de obra barata y esclavizada nos viene muy bien.

¿Dónde están los de NO A LA GUERRA? ¿Estarán haciendo negocios con las próximas víctimas? ¡Qué buen negocio el de los ataúdes!

 

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