Opiniones

José Luis Pueyo

Los que nos protegen
Entre la gente a la que aprecio, cuento con algún policía local, alguno nacional, algún guardia civil y algún militar. Más allá de la escasa simpatía que me producen las armas, entiendo que sólo hay dos tipos de personas, buenas y malas, y que la forma que cada cual haya elegido para ganarse la vida, no es suficiente para calificarle. Así, tengo la suerte de haberme topado con un puñado de buenas personas en esos cuerpos.

Pero la experiencia me dice que resulta demasiado común encontrarse con malas personas dentro de ese grupo. Ya estamos lamentablemente acostumbrados a presenciar imágenes en las que la policía abusa indiscriminadamente del poder se le ha otorgado propinando unas palizas terribles a gente absolutamente indefensa. El 25-S no ha hecho más que añadir más vergonzosas escenas a esa macabra colección.

Pero tampoco hay que extrañarse mucho. Para acceder a la escala básica del cuerpo de policía nacional solamente es necesario estar en posesión del graduado escolar, y durante los últimos años en los que gobernó el PSOE incluso había casos en los que se podía acceder sin el graduado. Pero es que tener el titulo de graduado escolar no es garantía de nada. Lo digo con absoluto conocimiento de causa al tener que bregar cada día con muchos "animalicos" que me hacen preguntarme una y otra vez para qué sirve ese título.

Para acceder a un trabajo de tanta responsabilidad como es cuidar a los ciudadanos y en el que se van a poder usar armas, se deberían exigir unos niveles educativos y culturales altísimos. ¿Cómo puedes darle una pistola o una porra a un individuo grande como un armario que tiene menos cerebro que un playmobil? Habría que exigir un nivel mínimo de bachillerato o establecer algún ciclo formativo de un par de años. Algo que garantizase que ese sujeto tiene materia gris de calidad en su cerebro y que la sabe usar de manera sensata.

Pero igual es que a los poderosos les interesa tener a "perros de presa" convenientemente adiestrados para lanzarlos contra las masas cuando estas empiezan a incomodarles... Y luego no tienen ningún inconveniente en aparecer públicamente con cínicos comentarios como "la actuación policial ha sido proporcional y congruente". Sí claro, y yo y millones como yo que hemos visto las imágenes una y otra vez, somos gilipollas. ¿Pero cómo hemos dejado que nos gobierne esta gentuza?

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