
Entibo, no pas!
De nada sirve que todo un pueblo, Aguaviva, se una para que no destruyan su río.
De nada sirve ver lo sobreexplotado que está el Guadalope y sus afluentes pues basta ver Santolea, Gallipuén, Calanda o la Estanca de Alcañiz.
De nada sirve que el INAGA haya emitido un informe en el que se establece condiciones ambientales a cumplir y remitido al Ministerio de Medio Ambiente, encargado de la evaluación de impacto ambiental.
De nada sirve las consecuencias negativas que puede acarrear esta obra y su incompatibilidad con la existencia del LIC “Río Bergantes” y con la legislación de la Unión Europea, especialmente la Directiva 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres.
De nada sirve que haya alternativas mucho más baratas, sostenibles y sin daños porque lo que quiere el gobierno es un pantano a toda regla. Eso sí, éste, el gobierno, insiste que es la alternativa más segura, más barata y con menos afecciones al medio ambiente. ¿Poner una bomba en el Bajo Aragón es la otra alternativa? Lo digo porque pocas opciones más hay que afecten más al medio ambiente.
De nada sirve lo que piensa todo un pueblo ni que la subcuenca del río Guadalope ya es la más regulada en la Cuenca del Ebro. Por tanto, y no me cabe ninguna duda, la construcción de un pantano sobre el río Bergantes es una obra innecesaria, en un río con un excelente estado de conservación y una gran variedad de flora y fauna. Tal vez por eso quieren destruirlo.
Somos la ciudadanía los que debemos parar este tipo de barbaries. Como decíamos en mis años mozos, Entibo, no pas! (¡Pantano, no!) “El Bergantes no se toca”.
