Hoy no me apetece hablar de elecciones, de partidos, de economía, de este mal y el otro peor. Este artículo lo voy a dedicar a los muchos y buenos grupos y solistas musicales que hay en el Bajo Aragón histórico y lo complicado que lo tienen para hacer lo que más les gusta, actuar, tañer sus guitarras, crear música.
En castellano músico es aquel que hace música sin embargo en aragonés, además de mosico (músico) persona que vive de la música, también encontramos mosicaire, castellanizado a musicaire, que es toda aquella persona que vive la música y que no necesariamente debe ser músico.
En muchos de nuestros pueblos, ciudades y comarcas encontramos variedad de mosicaires, Interpretan folk, pop, ska, rock, coral, clásica, blues, jazz, folklore andaluz o aragonés, la música que les gusta. En Alcañiz, Andorra, Alcorisa, Albalate, en muchos de nuestros pueblos encontramos escenarios de calidad para poder disfrutar de lo que llamamos música culta. El problema aparece para los grupos que forman normalmente gente joven, con escasos medios económicos en la mayor parte de los casos.
En Zaragoza extraño es el barrio que no disponga de salas donde disfrutar de conciertos rock de grupos locales. Yo soy un asiduo a salas como Arena Rock, En Bruto o The Cavern Prior. En cambio nuestras comarcas no disponen de este tipos de locales donde disfrutar de los muchos y buenos grupos de nuestras comarcas y de una copa o refresco al sonido de un tema rock, pop o el que toque en ese momento. La Barraca de Cretas es una fantástica excepción.
Es momento de pedir a empresarios hosteleros, incluso a las instituciones locales y comarcales, que abran las puertas a futuros mosicaires que los hay muy preparados habiendo sido, muchos de ellos, en las excelentes Escuelas de Música bajoaragonesas como las de Alcañiz, Alcorisa o Andorra.
