Opiniones

Miguel Ángel Gracia

El tripartito, los impuestos y el boomerang El jueves pasado tuvo lugar en Alcañiz el Pleno municipal para aprobar las Ordenanzas fiscales.  Un Pleno que se caracterizó por la ceremonia de la confusión a la que nos llevaron el Alcalde Suso y el Concejal Fuster, los cuales, con el pretexto de si se subían o no las tasas de agua, se enzarzaron en una discusión que sólo parecía tener sentido para ellos, como las discusiones matrimoniales, y que concluyó en una extraña votación, donde no quedó muy claro si el Alcalde retiraba las tasas de agua o cambiaba “motu proprio” el dictamen de la Comisión de Hacienda para congelar dichas tasas…todo ello, demostración de la nula capacidad de negociación del Alcalde Suso.

En todo caso, la mencionada confusión no nos ha de impedir ver la realidad, y la realidad es que, en la práctica, los tres partidos que han gobernado y gobiernan en Aragón, PSOE, PAR y PP, estuvieron de acuerdo en las Ordenanzas fiscales, del mismo modo que, en la práctica y más allá de supuestas algaradas de cara a la galería, comparten una misma política fiscal y financiera allí donde gobiernan o han gobernado.   Son los partidos que apoyaron la reforma de la Constitución, los partidos que ahora, deprisa y corriendo, se ponen a legislar sobre los desahucios (como si no existieran los cientos de desahucios perpetrados durante los gobiernos de ZP), los que perdonaron y perdonan el Impuesto sobre el Patrimonio y redujeron el de Sucesiones…en definitiva, los mismos partidos que practicaron y practican una política fiscal regresiva, que está en la base del desmantelamiento del Estado del Bienestar y que carga cada vez más el mantenimiento del mismo sobre las capas populares y menos sobre el capital y las clases más acaudaladas.

El caso de las ordenanzas fiscales de Alcañiz, aprobadas por PP y PSOE, con la aquiescencia del PAR, es un caso claro.  Para 2013 se ha aprobado congelar impuestos y tasas, con la excusa demagógica de que “no se puede cargar más los bolsillos de los ciudadanos que lo están pasando mal”. Es decir, el Ayuntamiento, para empezar, ni siquiera actualiza sus ingresos con el IPC –como se ha hecho siempre- por lo que, para empezar, perderá un 3,4% de sus ingresos, es decir, del orden de 272.000 euros…a los que se renuncia graciosamente.

Pero es que, además, se ha renunciado a cualquier tipo de progresividad.  Es decir, en un sistema fiscal que aspira a redistribuir la riqueza y corregir las desigualdades, no se puede tratar por igual a los que no son iguales.  Por ejemplo, el IBI que grava las fincas urbanas: si aplicamos una subida del 10% a todas las fincas, valgan éstas 10.000 euros o 100.000, no estamos  cambiando la distribución de la riqueza.  Para poder cambiar algo, el que tiene una finca de 100.000 debe contribuir con un porcentaje mayor de sus ingresos, a la caja común.  Por eso, la medida del gobierno de Rajoy de subir el 10% el IBI a todo el mundo es tan regresiva, y por eso, desde IU propusimos que se gravase con un 10% adicional al 10% de fincas de mayor valor catastral de Alcañiz.  Sólo con eso se conseguiría mantener o incluso aumentar la recaudación municipal, implicando al que más tiene, y sin afectar a la mayoría de los ciudadanos.  Porque, ¿sabían ustedes que en Alcañiz hay un padrón de unas 14.000 fincas urbanas, de las cuales sólo 9 tienen un valor catastral superior al millón de euros, y en cambio hay más de 13.000 con un valor inferior a 50.000?  Eso nos da una idea de la desigualdad en la distribución de la riqueza inmobiliaria en la ciudad, y lo poco justo que es tratar a todos por igual.

Del mismo modo, desde IU propusimos gravar específicamente los coches de mayor potencia fiscal, o no congelar el Impuesto de Actividades Económicas que pagan las empresas que facturan más de un millón de euros…medidas que incidían en ese mayor compromiso de quien más tiene con el conjunto de la sociedad, medidas que fueron todas rechazadas por el PP, con la aquiescencia del resto de los grupos…

Y ahora viene el boomerang: si renunciamos a los 272.000 euros del IPC, si renunciamos a subir los impuestos aplicando una mínima progresividad…en la práctica estamos renunciando a la vía de financiación de los servicios públicos: un boomerang que se vuelve contra las capas populares, esas personas a las que “se les ha hecho un favor” congelando los impuestos y tasas, y que van a ver cómo son los primeros en perder servicios.  Porque ¿Cómo pagaremos las obras municipales, la limpieza viaria, el alumbrado público, la participación del Ayuntamiento en los servicios sociales, la cobertura de Deportes, Cultura, Juventud, etc…?  Cuando el gobierno del PP se ponga a hacer el presupuesto de 2013 y vea que no le cuadran las cuentas, volverá a decir que el personal está sobredimensionado, a demonizar trabajadores, y a decir que los recortes son imprescindibles, y volverá a hablar de la herencia y todo eso...  Le recordaremos, entonces, que sólo los 272.000 euros del IPC son 10 puestos de trabajo.  Y le recordaremos más cosas, pero se lo recordaremos a todos: al PP, pero también al PAR y al PSOE, a ese tripartito que con decisiones como las de las

Ordenanzas fiscales, está destruyendo los servicios públicos y afectando gravemente a los grupos sociales más vulnerables.

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