
Estimado Alcañiz
En menos de tres meses llegan las elecciones municipales. Las distintas fuerzas políticas proclaman sus promesas electorales, los planes que conseguirán que muchos alcañizanos les otorguen sus votos en el mes de mayo.
La izquierda, desea continuar, pues según su balance, hay más aspectos positivos que negativos y, por lo tanto, merecen una segunda oportunidad, pues piensan que con ellos la calidad de vida y el bienestar aumentará más que con el dúo PAR-PP.
La derecha está segura de que es el momento de volver al poder, que nunca debió perder, y ataca el despilfarro económico y las incontables pérdidas que ahogan al ayuntamiento y que por culpa de IU-PSOE está en una situación difícil de solucionar.
Pero hasta entonces vienen días de alegría, respeto, admiración, adoración: la Semana Santa y el Vencimiento del Dragón. Fechas en las que podremos darnos la oportunidad de disfrutar, comprobando que como todos los años, las calles y barrios se llenan de tradición religiosa, de musicalidad. Las cofradías dan lo máximo, cuidan hasta el mínimo detalle, ensayan con varias semanas de antelación y esperan que se apunte bastante gente, incidiendo en que los más jóvenes se emocionen y se contagien de este fervor que se respira por el Bajo Aragón.
Los pasos del Silencio, Soledad, Santo Entierro, etc, son seguidos por simpatizantes de toda España, pues cada temporada son más las personas forasteras, las que se quedan alucinadas.
También, gracias a la Ruta del Tambor y el Bombo, que recoge la costumbre fabulosa de miles de participantes, que nunca dejarán de tocar por muy viejos que sean.
Alcañiz, Híjar, Calanda, etc, enhorabuena por este magnífico trabajo.
El Vencimiento del Dragón, una jornada inolvidable que siempre logra animar a asistir a muchísimos vecinos, ansiosos de ver la representación de cómo San Jorge vence al dragón con flores, mientras suena la música, canten el himno, bailan de felicidad y las autoridades ponen la serenidad al acto.
En definitiva, son meses decisivos políticamente y apasionantes para conivivir felices mientras aterriza el verano.
