Se acerca lentamente el momento de decir adiós a las vacaciones de
verano, salvo aquellas personas que han preferido disfrutar del descanso
en el mes de septiembre o incluso esperan al frío invernal y durante las
navidades aprovechar los últimos días del año para, por ejemplo, viajar
por el mundo hasta que empiece 2012.
En Alcañiz, el número de turistas ha aumentado un 25% en julio. En
agosto también. Prendados del casco antiguo, Almudines, refugio
antiaéreo, molino mayor, castillo, lonja,... Y para admirar esos
munumentos, los paisajes que rodean nuestra ciudad, recordar nuestra
histororia, excurisones tranquilas contemplando la naturaleza.
Los extranjeros, cuando vuelvan a sus casas dirán a sus amistades que
Alcañiz, no es sólo Motorland, sino un tesoro que es necesario descubrir.
Para el año que viene contaremos con playas en La Estanca, con lo que
seguramente de ahí a pocos años estaremos peleando por traer bañistas
contra Peñíscola, Salou, San Carlos, Benidorm o Benicarló.
Si ya las comunicaciones por carretera y autopista estuvieran en
perfecto estado y si el hotel de superlujo se lograra construir pronto,
más la apariencia adquirida en infraestructuras que ya demostramos
cuando en Motorland se celebran competiciones deportivas de primera
categoría. Es fácil suponer que el futuro respecto al turismo en nuestra
ciudad será fabuloso. Ahora hay que soñar que la crisis económica se
vaya evaporando poco a poco, que las deudas del ayuntamiento se rebajen
lo antes posible. Y también que las fiestas de septiembre, aún con menos
presupuesto, logren que por unos días desde el más joven al anciano con
mayor edad, disfruten en buena compañía y a tope.
