
A borbotones... Inmersión Lingüística Exmouth I
Mi hijo de 13 años tomó la decisión (tras consultarlo) de ir una semana a perfeccionar el ingles.
En un principio me pareció una buena idea, ya que iba a ir un profesor, y estaría en con una familia. Tal como se iban acercando el día empecé a tener miedo y ansiedad ¿será demasiado pronto? ¿Es suficiente maduro? ¿Es demasiado tímido? ¿Se entenderá con la familia? ¿Estaremos haciendo bien?... vamos mi marido y yo nos sumimos en un mar de dudas.
El día llego y el niño partió todo el día pegados al teléfono aterrizo el avión y una escueta llamada, “hemos aterrizado, llamaré cuando llegue a la casa” vuelta a esperar pasaban las horas y no llamaba… se le olvido.
Al día siguiente otra vez con la misma ansiedad, llamamos varias veces y no cogía el teléfono hasta que pudimos hablar con el… eso nos tranquilizo un poco. Tal vez tenemos miedo sin peligro, por lo que lo inventamos para justificarnos. Y tal vez la más peligrosa de todas las debilidades es el temor de parecer débil. Y nos ocultamos los miedos unos a otros.
Por si fuera poco, el niño en vez de estar con un compañero o compañera de colegio estaba con un chico francés. Menudo follón español, familia inglesa, compañero francés, esto comenzaba como los típicos chistes…
Pasaron los días la inquietud a los días de tranquilidad, a partir del miércoles ya fue una tranquilidad absoluta, temores fueron pasando, también los días y el que teme padecer padece ya lo que teme por lo que no ha disfrutado por miedo innecesario. Mi hijo se comunicaba bien telefónicamente o por mensajes , le notábamos feliz e integrado y por fin la vuelta, tras el viaje un fuerte abrazo y una gran alegría por el rencuentro. Nosotros aliviados y felices por estar con él.
Mi hijo triste y rompió a llorar :” mama , me da mucha pena, por que no voy a volver a ver a mis amigos, mama lo he pasado tan bien, que hubiera estado más tiempo.”
Por lo que en muchas ocasiones perdemos una parte de nuestra vida por crear montañas de granos de arena. Hay dos tipos de preocupaciones: las que tu puedes hacer algo al respecto y las que no. No hay que perder tiempo con las segundas.
