
Millones de trabajadores se están pensando hacer huelga el 29 de marzo. Se lo están pensando y quieren hacerla porque aún están incrédulos y alucinados, cuando no indignados por lo que supone esta reforma laboral. De lo que supone porque la verdad es que bien poco nos están informando por los medios de comunicación "oficiales". Nunca antes, en otras huelgas, se había palpado el miedo que se siente en ésta. Porque desgraciadamente hoy más que nunca, millones de trabajadores están pensando en que su decisión amparada constitucionalmente del derecho a la huelga, les pueda costar muy muy cara si al final la ejercen.
La mayoría de empresarios que conozco son personas íntegras y honestas, que estoy seguro no van a despedir a un trabajador por hacer huelga el día 29, pero también los hay que van a presionar y amedrentar para que sus trabajadores no la hagan, y en este enlace podéis comprobarlo (pincha aquí). No nos engañemos. Hay un miedo atroz y generalizado a perder el trabajo. Tal como está el patio, muchos trabajadores no se van a arriesgar a perder su puesto de trabajo, con una familia y una hipoteca que pagar aunque compartan al 100% los motivos de esta huelga. Y a todas ellas quiero dedicarles este artículo. Con todo mi respeto, y con todo mi entendimiento.
Pero os voy a decir más: 5 millones de trabajadores en paro es un hecho inaceptable, 1 de cada 2 jóvenes en paro es un fracaso total de nuestro sistema económico. Pero la solución de poner a los trabajadores arrodillados para fomentar el trabajo es una medida tan retrógada que el primer calificativo que se me ocurre para denominarla es de fascista. Nadie quiere 5 millones de parados. Y el silogismo en el que nos quiere meter el PP de aceptar la reforma o querer que sigan habiendo 5 millones de dramas, además de inaceptable es falso. La precarización del mercado de trabajo con la actual reforma, no mejorará sustancialmente el paro, pero sí empeorará las condiciones de los que están trabajando y trabajarán en un futuro.
Y a todos vosotros que dudáis con todo el derecho a hacer huelga el 29 os quiero decir que mucho antes de nosotros hubo trabajadores que se sacrificaron, y que lucharon por lo que nosotros tenemos hoy en día. Lucharon en Alemania, en Rusia, en Inglaterra, en España y en la mayoría de países de Europa. Y la internacionalización de la lucha consiguió derechos fundamentales que los trabajadores tenemos en la Europa Occidental y que no existen en ningún otro sitio. Y estos derechos como los casquetes polares se están derritiendo, por los constantes ataques que están recibiendo y por la falta de defensa que desde la clase trabajadora estamos haciendo de ellos.
Y recordad una cosa, sin huelgas y sin lucha obrera, no tendríamos sólo 8 horas de trabajo, ni 30 días de vacaciones, ni seguro de desempleo, ni seguridad social, ni democracia, ni una "cierta" igualdad ante la ley, ni estatuto del trabajador. Ahora que tenemos muchos derechos conquistados, nos parece que siempre ha sido así y siempre lo será. Pero no nos engañemos, si la huelga del día 29 no es un éxito todos estos derechos seguirán disminuyendo y retrocediendo: seguirán con la cantinela del copago sanitario hasta que nos convenzan de que no hay más remedio, seguirán aumentando la edad para alcanzar la jubilación con la excusa de que ahora vivimos más, pondrán en duda el derecho al seguro de desempleo, volverá el debate de subir las horas de trabajo, etc. Y poco a poco intentarán que volvamos a estar como siempre ha estado la clase obrera: en la esclavitud o en la plaza de pueblo esperando que algún patrón lo contratara por el día.
Todo mi respeto para los trabajadores que no hagáis huelga pero que vuestro corazón estará con nosotros el día 29. Y mi admiración y reconocimiento para todos los valientes que el día 29 hagáis huelga para que se oiga un grito de rechazo tan fuerte a esta reforma laboral y a todos los recortes en nuestros derechos, que los que toman las decisiones sepan que tanto trabajadores, parados, amas de casa, autónomos, jubilados, alumnos de nuestras escuelas y universidades; estamos unidos y gritamos al unísono: NO VAMOS A PERMITIR QUE ACABEN CON TODO. BASTA YA.
Hoy más que nunca, Hasta la Victoria Siempre.
Nos vemos en la calle.
