
¿Tienes 1 minuto?
¿Tienes 1 minuto? Una frase corta mil veces pronunciada, su brevedad invita a atender sin excusa, y a prestar más y mejor atención que cuando te amenazan con una pregunta de largo enunciado. ¿Quién no dispone de 1 minuto para atender una pregunta? ¿Quién es capaz de rechazar tan breve solicitud? Pues nadie, siempre atendemos y procuramos agudizar nuestro oído para no perder detalle, y contestar rápida y eficazmente a tal pregunta. Si así actuamos es que somos gente normal, respondemos con normalidad, y consideramos a nuestros interlocutores como personas normales, próximas, adecuadas para mantener diálogo, y no nos ciega ningún prejuicio emocional ni de otra índole. Hacer la misma pregunta a un “ejemplar de político corriente” de los que mucho abundan y para nada sirven, no te sirve de nada, no suelen contestar, no admiten preguntas en las ruedas de prensa, y en el caso de que te parezca que en la distancia corta te está atendiendo, vas totalmente equivocado; no te escucha en absoluto, pasa olímpicamente de tu pregunta, pasa más atléticamente de tu existencia, e incluso puede llegar a considerar que no perteneces a su misma raza. Dicho todo esto vemos a diario que la “casta política” está a años luz de nuestra realidad habitual, de nuestra problemática cotidiana, y que no le importa lo más mínimo si el pueblo sufre carencias, si los niños padecen hambre del más elemental alimento, o si a millones de obreros no les llega renta alguna a lo largo de varios meses. No son de esta España, la “suya” es la España del coche oficial, de la comida de “negocios”, de sus conferencias sin contenido, de su discurso totalmente falso y sin argumentos, y la que les costea un estado de bienestar que para el pueblo está prohibido. Cuando por elecciones te pidan si ¿Tienes 1 minuto?, eres libre de reírte en su propia cara, de darle la espalda sin ninguna sensación de irrespetuosidad, o de enviarlo al lugar que antes se te ocurra. Si durante cuatro años no disponen de 1 minuto para atender tu acción ciudadana de votar, no pierdas el tiempo escuchando a quien no te va a representar.
