
Bajada definitiva de la persiana
A la minería aragonesa le bajan la persiana para siempre. De nada van a servir las manifestaciones, el cabreo, y el derecho a la protesta por motivos más que justificados. ¿Qué ofertan a cambio del sector minero? Al gobierno de Aragón le trae sin cuidado la angustiosa situación, y los políticos sin política han dado suficientes muestras de desinterés sobre el gran problema que para la provincia de Teruel supone el cese de actividad de la minería. Dña. Luisa Fernanda Rudi, presidenta de Aragón pasa del tema como hace con todo lo referente a Aragón, quizás -seguro- sea por eso que nunca ha gozado de mi más mínima simpatía, a parte que a falta de gancho político es posible que sólo le gane D. Marcelino Iglesias, o D. José Ángel Biel “el desaparecido en tiempos de crisis y cabreo del pueblo”. España vive una situación de emergencia, la clase política parece ser que o no se entera o no quiere enterarse; formar todos una piña para salvar España merece un esfuerzo político que durante demasiados años lo han obviado por intereses personales y de partidismo cegato. España ha perdido toda la credibilidad para el pueblo inteligente y para el mundo exterior, se ha mentido y se miente hasta la extenuación, no hay seriedad, no hay compromiso, y no se tiene palabra de honor, ni palabra fiable. Europa se siente engañada, y los mercados no confían en un país que se hunde cada día que pasa, por la falta de confianza y credibilidad. Lo más grave es que llegado un momento álgido de irritación, el pueblo -más que harto- rompa la compostura y se pueda producir la ruptura social con movimientos que pueden tener consecuencias desconocidas, pero nunca positivas. Las CC.AA. y Ayuntamientos no mejoran la situación, en Alcañiz comenzamos a hartarnos de tener tanta paciencia y consideración con una corporación muerta, totalmente dormida, desde el primer edil hasta el último de la oposición. ¡Qué carencia de motivación y de cariño hacia su pueblo! No sé hasta dónde puede dar la paciencia del pueblo, y desconozco hasta dónde el pasotismo de la masa puede soportar tanta inoperancia y desidia. ¿Usted, querido/a lector/a lo sabe?
