Opiniones

Rogelio Meseguer. Excelentes psicólogos en el PSOE

  Dejar traslucir las reacciones más primarias ante todo el país, es un claro síntoma de la falta de preparación para asumir cargos de alta responsabilidad. Los políticos que ostentan cargos de alta responsabilidad, deben tener un rostro inescrutable para no transmitir ninguna emoción cuando son consultados sobre temas tan delicados como la seguridad de la nación, u otras competencias que pueden generar alarma, nerviosismo, o intranquilidad. La ministra Carme Chacó, no supo ocultar su enfado y lo mostró ante toda España, como lo hubiera hecho cualquier niña con pocos modales o edad muy reducida. Chacó no quiso o no supo disimular en público el berrinche que le ocasionó haber sido retirada ‘democráticamente’ de unas pregonadas falsas primarias. Me intranquiliza o me genera muy poca confianza el saber que el Ministerio de la Defensa está en manos de una persona que no sabe ocultar sus reacciones, ni poner cara de póker cuando la situación así lo requiriera. En nuestra querida España se da la paradoja de tener una juventud excelentemente preparada, que convive con una clase política muy limitada en sus conocimientos de las artes de la política, que en ocasiones requiere el concurso de conocimientos mínimos de diplomacia y de relaciones públicas. Hemos podido comprobar en muchas ocasiones la baja calidad personal de algunos políticos que no merecen estar en política, ni ocupar cargos de elevada responsabilidad. Si a esto le sumamos los muchos casos de corrupción que constantemente destapa la policía y las fiscalías, el panorama no es nada tranquilizador al generar alarma social. Los partidos deberían cribar y seleccionar a las personas que posteriormente les representan y dan imagen, para no tener que pasar vergüenza ajena y sonrojos innecesarios e incómodos. Excelentes psicólogos debe tener el PSOE que han conseguido hacer sonreír a la súper enojada ministra de las Fuerzas Armadas. No parece digna de ser candidata para otra futura ocasión si no se forma más en las virtudes que deben adornar a un Presidente de Gobierno.

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