Opiniones

Santiago Sedeño

Triste

Sí, me siento triste, muy triste, y no sólo es por el final de las fiestas de Alcañiz, sino por su propio desarrollo. Como ciudadano creo que han sido las fiestas mas tristes, pobres y desangeladas de la historia reciente de la ciudad. Todos sabemos que los organizadores se van a escudar en que si no hay dinero para fiestas, que la caja esta vacía, que la crisis, que la herencia recibida…. A mí ya me huele esta excusa. Sólo se ha demostrado una vez más que el largo y arduo trabajo que dicen realizar para sacarlas adelante no se ha visto reflejado por ninguna parte, solamente deja en evidencia una vez más su gestión ineficaz. Todavía no han entendido que unas fiestas locales son POPULARES, y como ese término nos indica son unas fiestas para todo el pueblo, y se buscan espectáculos para todos. No se puede gastar gran parte del presupuesto en un solo acto, y dejar el resto de los días sin nada que ofrecer por gastarlo todo en un acto taurino. Eso no son fiestas populares, son unas fiestas sectarias y pensadas para unos cuantos, no para todos. Gastar una cuarta parte del presupuesto en un acto donde acude el 3,6 % de Alcañiz, eso no es ni ser eficiente ni plural, es todo lo contrario es hacer unas fiestas sectarias y elitistas.

Se han echado en falta muchas cosas con respecto a épocas anteriores, las veladas donde cualquier grupo de música local podía darse a conocer o tocar frente a sus vecinos, amigos e incondicionales, eso es una manera de hacer ciudad, promocionar el talento local  ofreciendo una oportunidad a los que la buscan y todo ello por un precio relativamente asequible frente a otras partidas presupuestarias. Aunque parece que eso de contratar servicios de empresas locales no va con este ayuntamiento, sólo hace falta ver el propio cartel del espectáculo estrella de este año. Realizado a toda prisa, por una imprenta que demostró sobradamente su desconocimiento por nuestra patrona, algo anecdótico ya lo sé, pero que demuestra sobradamente  la forma de trabajar y el resultado que al final se nos ofrece. Añoranza es lo que siento hoy en día de aquellos sábados de fiestas donde se traían grupos musicales de relevancia estatal. Logrando que ese fin de semana Alcañiz se llenase de propios y extraños para disfrutar de nuestras fiestas, este año parece ser que no, que aquel que no le guste la tauromaquia o el que no se la pueda pagar no tiene otra opción que pasear por la calles vacías u optar por marcharse una semana de vacaciones. Opción esta última, la cual parece que el consistorio quiere que muchos alcañizanos tomen, puesto que los actos que nos ofrecen en nuestras fiestas son nulos. En vez de atraer visitantes lo que logran es invitarnos a marchar a los alcañizanos.

Espero que estas fiestas hayan sido su obra maestra en el desatino, recortes discriminatorios y la desorganización puesto que no quiero imaginar qué más pueden hacer para superar las de este año. Alcañiz no se merece las fiestas que les han organizado.

 

Compartir

Otros artículos de opinión

Image