Que orgullosos nos sentimos todos en días como el pasado miércoles, donde cada uno
de nosotros busca dentro de su corazoncico y saca todo el sentimiento y pasión por
Aragón y por la “virgencita” del Pilar. Mostramos nuestros trajes regionales, cada día
mas elaborados, más costosos y mucho mas investigados. Nos unimos todos en un
alarde de exaltación de orgullo y pertenencia a nuestra tierra, sin importarnos mucho si
somos creyentes o no, la “Pilarica” y el sentimiento a la protectora de Aragón y de todas
sus gentes esta por encima de las creencias.
En jornadas como esta uno añora que esta unión, comunión, ese hermanamiento no se
realice mucho más a menudo entre todos los habitantes del territorio aragonés. Que solo
parece que nos unamos y mostremos nuestro orgullo aragonés en contadas ocasiones, en
muy contadas y la mayoría de estas veces, siempre relacionado con alguna u otra fiesta,
que para eso siempre estamos dispuestos. Siempre he deseado que esos momentos de
unión fueran más frecuentes y sobre todo, que se realizasen no solo para celebrar algo
sino también para intentar conseguir algo. Esa unión, esa rasmia que nos caracteriza
tendríamos que demostrarla ante los atropellos que durante años se nos ha estado
haciendo una y otra vez desde el resto de comunidades autónomas y desde el estado
central. Lo más fácil de todo era quitar, o de dejar de dar, como usted quiera entenderlo
a esta tierra. Como son cuatro y encima mal avenidos, seguro que no se juntan ni para
protestar. De eso se han aprovecha durante años los gobiernos PP-PSOE desde Madrid
y algunos “aragonesistas” desde aquí mismo para poder realizar sus andanzas por todo
el territorio sin preocuparse lo mas mínimo por tener que rendir cuentas a los
ciudadanos de esta tierra. No voy a entrar en casos concretos, pues su extensión sería
inmensa y no quiero aburrir al lector, pero cada uno de nosotros, con solo que piense un
poco, le vienen a la mente estas actuaciones, tanto en el pasado como en el presente más
cercano. Cerca y lejos de su localidad.
En estos momentos son cuando también, tenemos que sacar el cachirulo, la virgen del
pilar, el recuerdo de los sitios, Agustina de Aragón, La derrota inflingida a Roldán y los
recuerdo comunes que haga falta para que no se olviden de que estamos aquí y que
estamos todos a una, el progreso de nuestra tierra. Siempre en lucha y unidos para que
ni propios ni extraños nos estafen, engañen y roben sin el menor sentimiento y
preocupación de reacción de la población. Para que no solo tengamos que salir a la calle
cuando se nos quiera quitar el agua, también cuando no se nos den los fondos
económicos que reciben otras comunidades, se nos nieguen infraestructuras vitales para
el desarrollo o cuando desde dentro de Aragón se nos pida resignación para que otras
comunidades progresen mientras nosotros tenemos que conformarnos con lo que
tenemos. Ante esta situación también tenemos que estar todos unidos y salir a la calle a
lucir nuestro aragonesismo activo.
