
Hay nuevas noticias sobre la ansiada construcción del Hospital de Alcañiz, del cual estamos pendientes casi 80.000 mil personas y 7 comarcas afectadas, todas ellas a la espera de tener nuestras necesidades sanitarias cubiertas de manera eficiente. A mitad de semana apareció el Sr. Olivan con unas declaraciones en las que nos informaba que la construcción de dicha infraestructura solamente pasa por la construcción por parte de financiación privada.
Con unas declaraciones impresionantes en las que el Sr. Olivan afirma que a los futuros usuarios no nos importa su finalización sólo su construcción. No creo que ese sea su mejor argumento para no explicar a la ciudadanía su coste real a manos de la empresa privada que lo realice, aunque aún no se sabe a ciencia cierta la formula por la cual tendremos que pagar esta infraestructura tan necesitada. Se plantean muchas variantes y a cada cual más espeluznante económicamente. El pago poco a poco de la obra, lo que al final de su pago encarecerá la factura final de una manera exponencial o la otra que se presupone es el alquiler, los aragoneses pagaremos un alquiler por usar un hospital que nunca será de todos. Será de la empresa constructora y nos alquilará el edificio hasta que le apetezca o le salga rentable. Sin tener encuentra las necesidades sanitarias de la población.
La consejería de sanidad del PP aragonés intenta vendernos el proyecto como algo positivo para el ciudadano y para ello solamente se les ocurre hacer la comparación con la sanidad en la comunidad de Madrid. Territorio donde la sanidad deja mucho que desear en el aspecto sanitario, donde la calidad de la sanidad pública es cada día menor y desde la propia administración se apoya económicamente a la sanidad privada.
Esto deja entrever que esta estrategia del gobierno PP-PAR en Aragón es un primer paso para la privatización total de la sanidad, otro dato en ese mismo sentido ha sido el copago sanitario de los medicamentos incluidos los jubilados. Esta no es una manera real de cuadrar cuentas ni de ahorrar, es una forma de mermar la capacidad adquisitiva de los usuarios de la sanidad pública. Quieren minimizar el impacto de la noticia diciéndonos que solamente se privatiza los servicios no sanitarios, como limpieza, comedor, seguridad y mantenimiento. Pero nada más lejos de la realidad es otro paso más en la misma dirección, la privatización total de la sanidad pública, para que únicamente pueda permitir la visita médica todo aquel que lo pueda pagar, un flaco favor a la sanidad publica que durante estos años hemos disfrutado y demostrado que es factible y viable su mantenimiento
La falta de partida presupuestaria para la construcción de dicha infraestructura realmente demuestra que ciertamente lo que falta es voluntad política para su construcción, el gobierno PP-PAR no quiere implicarse de manera real en el proyecto y su máxima demostración reside en un hecho muy significativo. No hay ni un triste € en los presupuestos para ello, solamente se ha dotado con un partida presupuestaria destinada ya de antemano al pago del proyecto, así ahora mismo tenemos un proyecto pagado, nada más. Llegando a rechazar una propuesta en la que el gobierno de Aragón se comprometa con fechas a la construcción y realización del hospital, ese es el compromiso que tiene este gobierno con los habitantes de todas nuestras comarcas.
Buenas palabras y palmadica en la espalda y mientras a llorar y entregar la sanidad a entes privados que priman el beneficio económico antes que la buena praxis y bienestar de los ciudadanos.
