
El Camino Portugués, 1ª parte
La peregrinación jacobea desde Portugal, aunque presumiblemente ya existía en época altomedieval, se intensifica a partir de la independencia del país a mediados del s XII. Desde entonces el culto jacobeo y la peregrinación a Compostela, considerada como una de las señas de identidad de la cultura europea, tuvieron en tierras lusitanas una proyección muy importante. Baste recordar que la mayor parte de la red viaria de Portugal fue testigo, desde el s XII hasta nuestros días, del caminar de los peregrinos desde los núcleos poblacionales del País (Lisboa- Santarém- Coímbra- Porto- Braga-Chaves….) hasta la meta compostelana.
La configuración del Camino Portugués en Galicia contará con una dinámica histórica de diversa índole. Puentes, capillas rurales, santuarios, cruceiros, pazos y ciudades históricas se van desgranando a lo largo de una ruta que nace a orillas del río Miño, en la ciudad de Tuy, para concluir ante el sepulcro jacobeo.
Aunque éste cauce de peregrinación no significó la formulación y creación de una época determinada, (románica ó barroca) en un espacio artístico integrado, el Camino Portugués en Galicia constituye una ruta de notables evidencias monumentales, con fuertes realidades culturales que van más allá de lo arquitectónico y museístico, para significar un espacio de privilegio a través del cual la riqueza de la historia fue dejando lo más grande de cada tiempo.
Este Camino, en su suave discurrir hacia el Norte, hace uso de caminos que cruzan bosques, tierras de labor, aldeas, villas y ciudades históricas.
Senderos que salvan cauces de agua a través de puentes (algunos de ellos de origen románico), de inequívoca fabrica medieval. Caminos enriquecidos por la presencia de innumerables capillas, iglesias, conventos, petos de ánimas y cruceiros, en los que no falta la confortadora imagen de Santiago Peregrino, acompañando al romero y animándole a caminar.
HASTA LA PROXIMA…………..BUEN CAMINO
