
Antes de partir, los factores que hay que tener en cuenta son, la preparación física, la alimentación, la planificación del trayecto, el estudio de la ruta y el equipaje. Las personas habituadas a la actividad ciclista, deberán de adaptarse al manejo de la bicicleta por trazados difíciles y con las alforjas cargadas, y, los no iniciados, deberán realizar una preparación lenta y continuada de aclimatación a la bicicleta y a los recorridos por los caminos y zonas de firme irregular.
Como norma diría, que hay que empezar a entrenarse un mes antes de la partida y entrenar un poco cada día, aumentando gradualmente las distancias, y adaptarse la última semana a la conducción con las alforjas llenas. El equipamiento básico de cualquier bicicleta de montaña suele ser suficiente para afrontar con unas mínimas garantías el Camino de Santiago, sin embargo, añadir unas alforjas y la parrilla porta equipajes sobre la rueda trasera, es necesario.
También es de utilidad el triangulo hombrera que se coloca bajo el sillín, en el que puede tener cabida un pequeño equipo de herramientas. También son útiles unas bolsas en el manillar donde podremos llevar nuestra documentación y en mapa guía de la etapa.
Los materiales básicos que llevaremos serán: Maillot, Culotte, Botas de bicicleta de montaña o zapatillas de suela dura, guantes, gafas de sol, casco, chubasquero ligero, platico para cubrir las alforjas y las herramientas para pequeñas reparaciones.
Si se realiza el Camino desde Roncesvalles o Somport (800 Km.) aproximadamente la mitad del recorrido discurre por zonas de perfil accidentado, salpicado de continuas subidas y bajadas y algún que otro puerto de montaña. Algo semejante, y quizás más accidentado se encuentra en el tramo final de León, (el Bierzo) y durante todos los tramos que discurren hasta Santiago.
Creo que con estos consejos y con la información( nuevas rutas) que podéis solicitar en la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Alcañiz, podréis afrontar con garantías ésa aventura tan fascinante, que a su vez es, humana, cultural, deportiva y religiosa.
Informar también, que a lo largo de toda la ruta, al igual que existen albergues, hoteles, iglesias, bancos, farmacias, etc., también muchos talleres de reparación de bicicletas, y de personas que velan por vosotros. Nunca estáis solos.
BUEN CAMINO
