
Formación y Educación
Pensaba yo esta pasada noche en la situación que se está viviendo en nuestro país con el tema educativo y llegaba a una conclusión muy simple: todo sería mucho más sencillo si cada uno se dedicara a lo que le corresponde. Los profesores, a enseñar; los alumnos, a atender en clase y a estudiar, y los padres, a educar.
Para mí, la educación, en el amplio sentido de la palabra que incluye también la formación, es el pilar básico de una sociedad, el primero y más importante. Sin formación no hay personas libres, y sin educación y respeto a las normas de convivencia no puede avanza una sociedad. Por eso entiendo que éste es un tema de todos, y que no podemos dejarlo sólo en las manos de las administraciones.
Se habla continuamente del número de alumnos por aula. Yo no creo que uno, o dos, o tres alumnos más en un aula sean un problema para la calidad de la educación. Más bien creo que el problema surge cuando uno, o dos, o tres alumnos se dedican en clase a todo menos a lo que deberían, que es atender las indicaciones del profesor. Entonces este profesor tiene que dejar de atender al resto de los alumnos, o de seguir con el ritmo normal de la clase, para poner orden, y en eso pierden todos. Los alumnos que sí atienden, porque no reciben el trato que merecen, y los profesores, que acaban frustrados porque ellos estudiaron una carrera para impartir conocimientos, y no para pasar la mayor parte del tiempo “poniendo orden”. Siempre estuve en aulas de al menos 30 alumnos, desde los 6 años. En la Universidad empezamos 50 por aula, eso en mi carrera, porque en otras pasaban de 100... En algunos pueblos hay aulas con cinco niños, con lo que la atención del profesor es totalmente personalizada, pero los resultados demuestran que eso no garantiza el éxito en los estudios de todos los pequeños, ni el hecho de que haya muchos alumnos en clase significa que vayan a sacar peores notas. Creo que hace falta un poco de cordura y sentido de la responsabilidad en todos, y que cada uno se dedique a lo que se tiene que dedicar, comenzando por los padres que son los responsables de educar a sus hijos para que se sepan comportar en clase y fuera de ella.
