
Tendrán que esmerarse los candidatos a las próximas elecciones del 22 de mayo. Algunos chips tendrán que cambiar si de verdad quieren conectar con las inquietudes que están dejando muy claras las encuestas que han ido apareciendo últimamente así como iniciativas como es la Plataforma de Trabajadores en Paro de Alcañiz que acaba de constituirse.
Lo que preocupa, por encima de otras consideraciones, es el paro, la grave situación económica que prolonga sus nefastos efectos más allá de lo soportable por millones de familias. Igual hay que revisar los programas y reflexionar más detenidamente sobre el tipo de iniciativas que, tanto en el ámbito local como en el autonómico, serían las más adecuadas para trabajar en el objetivo de la creación de empleo aunque haya que dejar en un segundo o tercer plano otras cuestiones que pueden dar lustre a la ciudad pero que pueden esperar.
Estamos ante unas elecciones en las que la situación económica lo envolverá todo. Ahí está la angustiosa situación de miles de pequeños empresarios a quienes niegan créditos los bancos que hemos salvado entre todos y cuyos inmorales dirigentes, en el colmo de la desfachatez, alardean de su saneada situación financiera... pese a todo. ¿Hasta cuándo? ¿Qué tipo de Gobierno inane es el que no hace nada para poner coto a estos hirientes despropósitos? Ahí está también toda esa inmensa legión de desempleados que están mano sobre mano y perdiendo cada día parcelas de autoestima. A todos estos les importa una higa si su ciudad es la más hermosa, la más limpia, o la más sostenible, porque no son capaces de disfrutarla.
Deberían atarse los machos los candidatos y bajar a la arena no vaya a ser que ellos vayan a engrosar también las listas del paro. La gente está harta e indignada y esa plataforma recién creada lo deja bien claro, pero todavía falta capacidad de rebelión. No está demás recordar en este punto al insobornable Ernesto Sábato: «Si nos cruzamos de brazos seremos cómplices de un sistema que ha legitimado la muerte silenciosa».
